NUESTRA CULTURA MADRE
(cultura Olmeca)
México,
nombre con que se conoce a nuestro país, es una palabra de origen
náhuatl que significa según algunos investigadores "en el ombligo
de la luna".
El náhuatl es la lengua que hablaban los mexicas
o aztecas, uno de los pueblos más desarrollados del México antiguo;
poseedores de una gran cultura, cuya influencia y poderío político-militar
se impuso sobre los pueblos del centro y sur de lo que hoy es la República
mexicana, desde un siglo antes de la Conquista.
Sin embargo, y a pesar de su influencia, los mexicas
eran sólo uno más de los pueblos que habitaban estas tierras a la
llegada de los españoles. La grandeza de su cultura, religión y forma
de ver la vida, eran producto de la herencia que habían recibido de
pueblos mucho más antiguos que ellos.
Uno
de estos pueblos eran los Olmecas, que vivieron
en lo que hoy son los estados de Veracruz y Tabasco.
Fueron los Olmecas una sociedad con un alto
grado de desarrollo cultural, poseedores de una compleja organización
política, social y religiosa; cuyos orígenes se remontan al año mil
antes de Cristo.
La cultura Olmeca o cultura madre, como se
le llama por la influencia que ejerció en el desarrollo
de la mayoría de los pueblos mesoamericanos, debe su grandeza al avance
tecnológico que logró acumular durante su existencia. Esto puede
ser apreciado en las ciudades que llegaron a construir, como La Venta
y San Lorenzo; en el dominio que tenían de la agricultura, la cerámica,
la arquitectura y el arte; en el desarrollo de las primeras formas
de escritura jeroglífica y en el uso matemático que dieron al cero.
El dominio de este conjunto de actividades, constituye
el comienzo de la civilización que se extendió por todo el México
antiguo hasta la llegada de los españoles.

Nuestras raíces (Al
rescate de nuestra memoria)
Pueblos mesoamericanos
Orígenes de México