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Dieuseul Paul
Familia de Loas
1980
Acrílico sobre masonite
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Los
loas pueden ser antiguas deidades africanas, ancestros deificados
o santos católicos. Éstos pueden ayudar, consolar o
bien atormentar a los seres humanos. Los loas tienen actitudes y personalidades
humanas: son buenos y compasivos o crueles y malvados. Asimismo, se
ríen, se enojan, regañan, se apasionan, odian, aman,
comen y beben.
Los
loas se vinculan estrechamente con individuos o familias, como
ángeles guardianes que ayudan, protegen y guían. La
relación entre los fieles del Vudú y los espíritus
se basa en la confianza y en el mutuo dar y recibir. Según
el Vudú, los loas ayudan a la gente a cambio de ceremonias
rituales, ofrendas y sacrificios en su honor. Los compromisos del
adepto con el loa son ineludibles, so pena de severos castigos. Los
loas se comunican con los individuos a través de sueños
o bien se posesionan del cuerpo del devoto -"cabalgando como
un caballo"-, el cual entra a un estado de trance y asume las
características físicas y psicológicas del loa
durante las ceremonias rituales. Así, para el Vudú,
la vida de todos los devotos es muy importante, porque cada uno de
ellos puede ser el receptáculo de los espíritus y así
participar del mundo sobrenatural.
Existen
cientos de loas, gobernados por Papa Legba y el Maestro Carrefour.
Hay unos más importantes que otros. Tienen nombres como Amelia,
Bazo, Danger Mina, Gangan, Ayizan, Zaka, Badé, Simbi, Ogoun
y Wangol. Entre los más populares están Baron Samedi,
dios de los cementerios y soberano de los muertos; y maestra Erzulie,
diosa del amor. Los sacerdotes vudú sostienen que muchos santos
crisitanos, como San Juan Bautista, se han unido a las filas de los
loas e incluso que los ángeles cristianos (que en vudú
se llaman zanges) participan en los rituales vudú. Los zanges
y los loas con nombres de santos actúan como mensajeros
especiales para pedir la ayuda del dios de los cristianos.
En
el Vudú hay varios loas que tienen características equivalentes
a las de santos católicos, como Papá Legba con San Pedro,
Zaka con San Isidro Labrador, Ogú Shango con San Jorge, Ogú
Saint Jean con San Juan Bautista, Captén Zombi (Barón
La Croix) con San Francisco de Asís. Papá Legba, por
ejemplo, es el guardián de las puertas, recintos y caminos.
Es el primer invocado en toda ceremonia porque él abre la "barrera"
que permite que las demás entidades espirituales se manifiesten
ante los mortales.

