Primera parte
La contracultura
Desde hace algunos
años, sobre todo en las ciudades de la República Mexicana, podemos encontrar
jóvenes (y no tanto) vestidos de forma diferente y estrafalaria, que
se conducen de manera no convencional en casi todos los aspectos de
su vida. Son grupos que no están de acuerdo con la manera tradicional
de comportarse, pensar y ser: son las tribus urbanas.
Para comprender estos
grupos, primero, debemos entender los conceptos en los que se basan
para organizarse, así como la historia que acarrean. El término contracultura
fue acuñado en la época de la posguerra en Estados Unidos y surgió como
una rebeldía contra los llamados "hombres estables: patriotas ultraconservadores
mayores de 35 años, cuya mentalidad de los "Hombres Estables" (patriotas
ultraconservadores) contrastaba -muchas veces de forma violenta con
los movimientos contraculturales, tales como el movimiento hippie.

Muchos intelectuales
de la generación de la Onda (los que vivieron su juventud en
los años 60) plantean que las tribus urbanas forman más que culturas,
contraculturas. El escritor José Agustín manifiesta su concepto de contracultura:
"...es
toda una serie de movimientos y expresiones culturales, regularmente
juveniles, colectivos, que rebasan, rechazan, se marginan, se enfrentan
o trascienden la cultura institucional. Y por cultura institucional
se da a entender a la cultura dominante, dirigida, heredada y con
cambios para que nada cambie, muchas veces irracional, generalmente
enajenante, deshumanizante, que consolida al status quo y obstruye,
si no es que destruye, las posibilidades de una expresión autentica
entre jóvenes, además de que aceita la opresión, la represión y la
explotación por parte de los que ejercen el poder, naciones, centros
financieros o individuos..."
Lo cierto es que
cada vez toman más auge y llenan las ciudades con sus nuevas interpretaciones
de la realidad.
La
historia en México.
Al principio de la
década de los 70, en México, se dio la primera muestra generalizada
de la contracultura: el concierto de Avándaro. La noche del sábado 11
de Septiembre de 1971, en Valle de Bravo, localizado a dos horas en
automóvil de la ciudad de México; sobresale como la noche más espectacular
en la historia del rock mexicano. Diversas bandas de rock tocaron en
un festival al aire libre, frente a una audiencia conformada por más
de 100,000 personas. Entre los músicos participantes podemos mencionar
a los, Dug Dug´s, a Peace and love, El ritual y
a Three souls in my mind (actualmente el TRI de México),
quienes llenaron el escenario con esta "música para locos" como diría
Alex Lora. El concierto fue censurado y las autoridades reprimieron
a los miles de jóvenes asistentes: la atmósfera era todavía muy tensa
tras la masacre de Tlatelolco en 1968 y el "halconazo" (nueva masacre
estudiantil en la ciudad de México), en el mismo año del concierto de
Avándaro.

Desde entonces los
movimientos contraculturales se refugiaron en las orillas de la ciudad
de México. Los músicos de este momento tomaron como "cuarteles generales"
los llamados "hoyos funki", que eran lugares muy pequeños, con
muy pocas medidas de seguridad y en donde la libertad era absoluta.
Tiempo después, cubierto
el mercado musical por rock and roll ligero, las influencias
de las contraculturas extranjeras empezaban a crecer en los medios underground
(subterráneos en inglés), como los mencionados hoyos funki y
los antros en los que se llamó en ese entonces "el cinturón del vicio",
que era la zona de tolerancia para los jóvenes en las afueras del distrito
federal.
En la década de los
70, el punk y el hip-hop fueron la bandera de los jóvenes
rebeldes y radicales. El Pop Art demostró que todo podía convertirse
en arte, siempre y cuando estuviera en las manos apropiadas "desde lat
as de conserva hasta cajas de embalaje". El punk llegó más lejos.
Su premisa en el campo artístico es: "todo es
arte lo haga quien lo haga, y no sólo lo realizado por la elite que
quería vender el Pop". A partir de la revolución punk,
las colecciones de libros de arte incluyen recopilaciones de anuncios
publicitarios, y escenarios para conciertos. Hoy en día se generaliza
el sentimiento de que sí bien unas obras son más válidas que otras:
todo es arte.

Para los años 90,
las tendencias cambiaban y empieza la oleada new gothic todas
sus ramificaciones.
En la segunda parte,
abordaremos las distintas tribus urbanas y trataremos de entender el
por qué de unirse a una de éstas.
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