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Thomas H. Morgan, las eligió para hacer experimentos y con ellas logró los avances más importantes desde que Gregorio Mendel descubrió las leyes de la herencia. | |
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Bueno, ¿entonces por qué no se estudia la genética directamente sobre los humanos o sobre plantas y animales productivos? Se hace, pero tiene muchas complicaciones: La primera, es que tardan una eternidad. Imagina que estudias a las vacas y a los toros. Tan sólo para que una becerrita llegue a la edad adulta y tenga una cría, se necesitan por lo menos dos años. Si quieres ir anotando los resultados de tu experimento a lo largo de 10 generaciones, por lo menos tardarías unos 20 o 30 años. Si eso mismo se hiciera con personas... fácilmente llegarías al siglo XXIII. La otra complicación
estriba en que no siempre se pueden controlar los cruzamientos. En plantas
o animales sí, pero en humanos sería imposible. Tendríamos
que dejar atrás los matrimonios amorosos, para comenzar a usar
los matrimonios programados por conveniencia científica. Así pues, la mosca del vinagre o de la fruta tiene varias ventajas. Sólo tiene 8 cromosomas, y por lo tanto se pueden controlar mejor los experimentos para saber qué genes de qué cromosomas determinan ciertas características. Nosotros los humanos tenemos 46, los perros 78, una mosca doméstica 12, el arroz 24, la caña de azúcar 80, la calabaza 40 y así por el estilo. |
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| Esos cromosomas de la Drosophila son además muy grandes y por lo tanto mucho más fáciles de observar y estudiar. Como el ciclo de vida de la Drosophila es bastante corto, un mes aproximadamente, los resultados de 10 generaciones se podrían tener listos en menos de un año. | |||
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