Literatura Fantástica
Se propone que la siguiente selección de cuentos breves fantásticos, se diseñe especialmente para un micrositio de Literatura Fantástica, al que se anexaran cuentos excelentes y más extensos con los que ya cuenta la Biblioteca Digital de autores como: Fuentes, Ocampo, Cortázar etc.
SOLA Y SU ALMA
Una mujer está sentada sola en su casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta.
Thomas Bailey Aldrich
Works, vol.9.pág.341 (1912)
ODÍNSe refiere que a la corte de Olaf Tryggvason, que se había convertido a la nueva fe, llego una noche un hombre viejo, envuelto en una capa oscura y con el ala del sombrero sobre los ojos. El rey le preguntó si sabía hacer algo; el forastero contestó que sabía tocar el harpa y contar cuentos. Tocó en el harpa aires antiguos, habló de Gudrun y de Gunnar y, finalmente refirió el nacimiento de Odín. Dijo que tres parcas vinieron, que las dos primeras le prometieron grandes felicidades y que la tercera dijo, colérica: " El niño no vivirá más que la vela que esta ardiendo a su lado." Entonces los padres apagaron la vela para que Odín no muriera. Olaf Tryggvason descreyó de la historia; el forasteros repitió que era cierto, sacó la vela y la encendió. Mientras las miraban arder, el hombre dijo que era tarde y que tenía que irse. Cuando la vela se hubo consumido, lo buscaron. A unos pasos de la casa del rey, Odín había muerto.
Jorge Luis Borges y Delia Ingenieros
GLOTONERÍA MÍSTICAA orillas de un río, un monje tibetano se encontró con un pescador que cocía en una marmita una sopa de pescados. El monje, sin decir palabra, se bebió la marmita de sopa hirviendo. El pescador le reprochó su glotonería. El monje entró en el agua y orino: Salieron los peces que había comido y se fueron nadando.
Alexandra David-Nell
Parmi les Mystiques et le Magiciens du Tibet (1929)
FINAL PARA UN CUENTO FANTÁSTICO
¡Qué extraño! -dijo la muchacha, avanzando cautelosamente -. ¡ Qué puerta más pesada!-. La tocó, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.
-¡ Dios mío! - dijo el hombre -. Me parece que no tiene picaporte del lado de adentro. ¡ Como, nos ha encerrado a los dos!
- A los dos no. A uno solo- dijo la muchacha. Pasó a través de la puerta y desapareció.
I.A Ireland
Visitations (1919)
EL CIERVO ESCONDIDO
Un leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran, lo enterró en el bosque y lo tapó con hojas y ramas. Poco después olvidó el sitio donde lo había ocultado y creyó que todo había ocurrido en un sueño. Lo contó, como si fuera un sueño a toda la gente. Entre los oyentes hubo uno que fue a buscar al ciervo escondido y lo encontró. Lo llevó a su casa y dijo a su mujer:
- Un leñador soñó que había matado un ciervo y olvidó donde lo había escondido y ahora yo lo he encontrado. Ese hombre sí que es un soñador.
- Tú habrás soñado que viste un leñador que había matado un ciervo. ¿Realmente crees que hubo un leñador? Pero como aquí está el ciervo, tu sueño debe ser verdadero- dijo la mujer.
- Aun suponiendo que encontré el ciervo por un sueño -contestó el marido -, ¿a qué preocuparse averiguando cuál de los dos soñó?Aquella noche el leñador volvió a su casa, pensando todavía en el ciervo, y realmente soñó, y en el sueño soñó el lugar donde había ocultado al ciervo y también soñó quién lo había encontrado. Al alba fue a casa del otro al ciervo. Ambos discutieron y fueron ante un juez, para que resolviera el asunto. El juez le dijo al leñador:
- Realmente mataste un ciervo y creíste que era un sueño. Después soñaste realmente y creíste que era verdad. El otro encontró al ciervo y ahora te lo disputa, pero su mujer piensa que soñó que había encontrado un ciervo. Pero como aquí está el ciervo, lo mejor es que se lo repartan. El caso llego a oídos del rey de Cheng y el rey de Cheng dijo:
- ¿ Y ese juez no estará soñando que reparte un ciervo?Liehtsé
EL LOBO
Logré que uno de los compañeros de la hostería - un soldado más valiente que Plutón - me acompañará. Al primer canto del gallo emprendimos la marcha; brillaba la luna como el sol a mediodía. Llegamos a unas tumbas. Mi hombre se para; empieza a conjurar astros; yo me siento y me pongo a contar las columnas y a canturrear. Al rato me vuelvo hacia mi compañero y lo veo desnudarse y dejar la ropa al borde del camino. De miedo se me abrieron las carnes; me quedé como muerto: lo vi orinar alrededor de su ropa y convertirse en lobo.
Lobo, rompió a dar aullidos y huyó al bosque.
Fui a recoger su ropa y vi que se había transformado en piedra.Desvainé la espada y temblando llegué a casa. Melisa se extraño de verme llegar a tales horas. " Si hubieras llegado un poco antes", me dijo, " hubieras podido ayudarnos: Un lobo a penetrado en el redil y ha matado las ovejas; fue una verdadera carnicería; logró escapar, pero uno de los esclavos le atravesó el pescuezo con la lanza."
Al día siguiente volví por el camino de las tumbas. En lugar de la roca petrificada había una mancha de sangre.
Entré en la hostería; el soldado estaba tendido en un lecho. Sangraba como un buey; un médico estaba curándole el cuello.
Petronio
Satiricón, cap. LXII (siglo I)
LA SENTENCIA
Aquella noche, en la hora de la rata, el emperador soñó que había salido de su palacio y que en la oscuridad caminaba por el jardín, bajo los árboles en flor. Algo se arrodilló a sus pies y le pidió amparo.
El emperador accedió: el suplicante dijo que era un dragón y que los astros le habían revelado que al día siguiente, antes de la caída de la noche, Wei Cheng, ministro del emperador, le cortaría la cabeza. En el sueño el emperador juró protegerlo.
Al despertarse, el emperador preguntó por Wei Cheng. Le dijeron que no estaba en el palacio; el emperador lo mando buscar y lo tuvo atareado el día entero, para que no matara al dragón, y hacía el atardecer le propuso que jugaran al ajedrez. La partida era larga, el ministro estaba cansado y se quedó dormido.
Un estruendo conmovió la tierra. Poco después irrumpieron dos capitanes, que traían una inmensa cabeza de dragón empapada en sangre. La arrojaron a los pies del emperador y gritaron:-Cayó del cielo.
Wei Cheng, que había despertado, la miró con perplejidad y observó: "Qué raro, yo soñé que mataba un dragón así.
Wu Ch'eng En
(autor chino del siglo XVI)Cuentos del Libro de la imaginación
FALLIDO
Una vez hubo un hombre que escribía acerca de todas las cosas; nada en el universo escapó a su terrible pluma, ni los rumbos de la rosa náutica y la vocación de los jóvenes, ni las edades del hombre y las estaciones del año, ni las manchas del sol y el valor de las irreverencias en la crítica literaria.
Su vida giró alrededor de este pensamiento: "Cuando muera se dirá que fui un genio, que pude escribir sobre todas las cosas. Se me citará -como a Goethe mismo- a propósito de todos los asuntos."
Sin embargo, en sus funerales -que no fueron por cierto un brillante éxito social- nadie le comparó con Goethe. Hay además en su epitafio dos faltas de ortografía.
Julio Torri
Ex Loco
...Ya conoce usted la historia del hombre que creía tener encerrada en una botella a la princesa de la China. Era una locura. Le curaron de ella. Pero desde el momento en que dejó de estar loco se volvió tonto.
Marcel Proust
ASTUCIA
La más bella astucia del diablo es convencernos de que no existe.
Baudelaire
DIÓGENES Y EL CALVO
El filósofo cínico Diógenes, insultado por un hombre calvo, le replicó: -No he de ser yo quien recurra también al insulto, ¡Dios me libre de ello! Al contrario, haré elogio de los cabellos que han abandonado un cráneo malvado y hueco.
Esopo
HABÍA UNA VEZ
Un apuesto joven llama a la puerta y le pide que se calce la más hermosa de las zapatillas. En cuanto observa que ésta se ajusta al pie perfectamente, la toma del brazo al mismo tiempo que le dice:
-Queda usted arrestada, esta zapatilla fue hallada en la escena del crimen.
Javier Quiroga
MALA SUERTE
Chang Tzu nos habla de un hombre tenaz que, al cabo de tres ímprobos años, dominó el arte de matar dragones y que en el resto de sus días no dio con una sola oportunidad de ejercerlo.
Jorge Luis Borges
(ST)
La mariposa es un animal instantáneo inventado por los chinos.
Salvador ElizondoSEÑALES
Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo, sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial de objeto caído.
Julio Cortázar
FUENTE:
Valadés, Edmundo (compilador): El libro de la imaginación, Fondo de Cultura Económica / CREA, 1984, México, 240p., (Colección Biblioteca Joven).
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