FALLIDO
Una vez hubo un hombre que escribía acerca de todas las cosas; nada en el universo escapó a su terrible pluma, ni los rumbos de la rosa náutica y la vocación de los jóvenes, ni las edades del hombre y las estaciones del año, ni las manchas del sol y el valor de las irreverencias en la crítica literaria.
Su vida giró alrededor de este pensamiento: "Cuando muera se dirá que fui un genio, que pude escribir sobre todas las cosas. Se me citará -como a Goethe mismo- a propósito de todos los asuntos."
Sin embargo, en sus funerales -que no fueron por cierto un brillante éxito social- nadie le comparó con Goethe. Hay además en su epitafio dos faltas de ortografía.


Julio Torri

 

 

Ex Loco
...Ya conoce usted la historia del hombre que creía tener encerrada en una botella a la princesa de la China. Era una locura. Le curaron de ella. Pero desde el momento en que dejó de estar loco se volvió tonto.


Marcel Proust

 

 

ASTUCIA
La más bella astucia del diablo es convencernos de que no existe.


Baudelaire

 

 

DIÓGENES Y EL CALVO
El filósofo cínico Diógenes, insultado por un hombre calvo, le replicó: -No he de ser yo quien recurra también al insulto, ¡Dios me libre de ello! Al contrario, haré elogio de los cabellos que han abandonado un cráneo malvado y hueco.


Esopo

 

 

HABÍA UNA VEZ
Un apuesto joven llama a la puerta y le pide que se calce la más hermosa de las zapatillas. En cuanto observa que ésta se ajusta al pie perfectamente, la toma del brazo al mismo tiempo que le dice:
-Queda usted arrestada, esta zapatilla fue hallada en la escena del crimen.


Javier Quiroga

 

 

MALA SUERTE
Chang Tzu nos habla de un hombre tenaz que, al cabo de tres ímprobos años, dominó el arte de matar dragones y que en el resto de sus días no dio con una sola oportunidad de ejercerlo.


Jorge Luis Borges

 

 

(ST)
La mariposa es un animal instantáneo inventado por los chinos.


Salvador Elizondo

 

 

SEÑALES
Desde la infancia apenas se me cae algo al suelo tengo que levantarlo, sea lo que sea, porque si no lo hago va a ocurrir una desgracia, no a mí sino a alguien a quien amo y cuyo nombre empieza con la inicial de objeto caído.


Julio Cortázar

 

FUENTE:

Valadés, Edmundo (compilador): El libro de la imaginación, Fondo de Cultura Económica / CREA, 1984, México, 240p., (Colección Biblioteca Joven).