La
industria de los automóviles es relativamente reciente. En un
siglo más o menos, su historia ha sido la de las mejoras tecnológicas.
Al principio, el objetivo era hacer que los autos por lo menos se mantuvieran
caminando sin las frecuentes descomposturas. Luego, ir ganando velocidad
y lograr que efectivamente se pudiese llegar a un destino más
rápido que si se hiciera en los transportes tradicionales, donde
las locomotoras, carruajes y caballos habían tenido la vanguardia.
Más tarde, mejores combustibles y menos ruido.
.....Es
interesante observar cómo, en el automovilismo, la solución
de un problema era tan sólo el nacimiento de nuevas dificultades
a vencer. Habiendo mejorado la rapidez de los autos, se presentaban
otros retos. ¿Cómo hacer que el vehículo fuera
más estable y no se volcara como los cochecitos de juguete? ¿Cómo
cerrar el espacio y proteger a los pasajeros del viento, el polvo de
los caminos, la lluvia y también del ruido? ¿Cómo
detenerlo rápidamente en caso de necesidad? Finalmente así
es como fueron naciendo inventos nuevos, como las llantas de hule vulcanizado,
los amortiguadores y sistemas de suspensión, las carrocerías
cerradas y los sistemas de frenos.
.....Con
el desarrollo de autos más veloces y más cómodos,
también se hicieron más frecuentes los accidentes automovilísticos
y también más nocivos sus resultados. De hecho, en la
actualidad, los percances automotrices se estudian de la misma manera
como se hace con las enfermedades que se comportan como epidemias.
.....Durante
la primera mitad del siglo XX, copiando a los asientos de los aviones,
varias empresas automotrices fueron incluyendo los cinturones de seguridad
dentro de sus modelos. Cinturones muy primitivos que sujetaban al pasajero
por la cintura. Sí, efectivos para mantener a la persona en su
sitio, pero no para librarla de riesgos tal vez mayores. Ya no había
tanto peligro de que la persona fuera lanzada fuera del vehículo
al haber una colisión, pero no evitaba que pudiera golpear su
cara contra el tablero, el parabrisas, o bien se lastimara muy seriamente
los órganos abdominales.
.....Fue
la empresa Volvo la que decidió que la seguridad de sus usuarios
era algo en lo que valía la pena invertir, así que en
1958 contrató a un ingeniero que trabajaba para una línea
aérea diseñando asientos de expulsión. Su nuevo
trabajo era simple, pero a la vez complicado. Desarrollar un sistema
de cinturones que cumpliera con varias condiciones: mantener a las personas
dentro del vehículo si es que se sufría un accidente;
evitar que se sufrieran daños en cabeza, cara u órganos
abdominales; fáciles de liberar durante un rescate y además
de una forma cómoda.