El chile puede clasificarse
como fruta, verdura, baya o especia. Cada variedad produce un picor
distinto: algunos pican instantáneamente otros revelan su presencia
sólo cuando se degluten, otros más irritan la punta de
la lengua o su parte posterior, y también hay los que incendian
toda la boca.
Los chiles tienen
propiedades benéficas para la salud. Crudos contienen más
vitamina C que una naranja o un limón y casi la mitad de la dosis
de vitamina A que, según los nutriólogos, debemos de ingerir
diariamente. Hay estudios que demuestran que la capsicina, que determina
el picor, puede reducir la formación de coágulos en la
sangre.