Jesús Herrera

 

¿Sabías que se puede tocar el piano con una sola mano?

Sí, hay piezas para piano que se escribieron para tocarse con una sola mano. Esto puede parecer curioso, pero hay más de un motivo para que los compositores se hayan puesto a escribir música de este tipo. Una de estas razones es hacer música para que los pianistas -o estudiantes de piano- que se lastiman una mano puedan seguir tocando. Otro motivo es para concentrarse en desarrollar cada mano por separado y obtener así mayor control para tocar mejor con las dos manos.

El piano es un instrumento que nos permite disfrutar la música -si está bien hecha- sin pensar si fue compuesta para una o para dos manos. En este artículo podrás escuchar fragmentos de dos de estas piezas, escritas para la mano izquierda por el compositor mexicano Manuel M. Ponce.

El ejemplo más antiguo de música para teclado de este tipo fue escrita en el siglo XVIII por Carl Phillip Emanuel Bach y puede tocarse con cualquiera de las dos manos. Años más tarde, a mediados del siglo XIX, hubo algunos pianistas que gustaron de lucir sus habilidades al tocar música con la mano izquierda. Otro ejemplo es el de Franz Liszt, quien escribió una pieza para un amigo y alumno suyo que había perdido un brazo en un accidente de cacería. Un caso más es el del pianista Paul Wittgenstein, quien perdió su brazo derecho durante la Primera Guerra Mundial pero no se resignó a dejar de tocar; escribió muchas piezas para la mano izquierda y le encargó varias obras a grandes compositores de la época. Como parte de la respuesta a su petición, recibió 17 conciertos para piano y orquesta, entre los que se encuentra el Concierto para la mano izquierda de Maurice Ravel, que es una verdadera obra maestra. En nuestros días hay tantas obras escritas para una sola mano que un pianista podría pasarse toda la vida tocando únicamente piezas de este tipo.


Maurice Ravel (1875-1937)

Jesús Contreras y el romanticismo mexicano

A veces, las artes se relacionan muy de cerca unas con otras. Por ejemplo, una de las esculturas del mexicano Jesús F. Contreras (1866-1902) inspiró la composición de una pieza para piano del también mexicano Manuel M. Ponce (1882-1948).

Jesús Fructuoso Contreras, quien sufriera la amputación de su brazo derecho poco tiempo antes de su muerte, fue uno de los grandes escultores mexicanos del siglo XIX. Desgraciadamente, tanto la escultura como la música mexicana del romanticismo han sido menospreciadas. Por ejemplo, se ha dicho de la música del siglo XIX que los compositores mexicanos se contentaban con imitar lo que se hacía en Europa. Y de la escultura de este periodo se han escrito cosas como "Si la orden era: ¡afrancesamiento!, puede suponerse que muchos escultores desatendieron sus propias tendencias y se sumaron a la corriente; era preferible eso a quedar rezagados. Tal fue el caso de Jesús F. Contreras". Este tipo de juicios equivocados ocurren cuando no nos ponemos directamente en contacto con las obras de arte o cuando las valoramos con criterios ajenos al arte, como por ejemplo el nacionalismo mal entendido.

Para que una obra de arte mexicana sea buena no necesita tener personajes vestidos de indígenas o llevar sombrero de charro. Lo importante es quitarse los prejuicios y dedicarse a sentir y a disfrutar de las obras de arte, se trate de una escultura, de una pieza de música, de una pintura o de cualquier otra.

Una de las obras más importantes de Jesús Contreras es la escultura en mármol llamada Malgré tout -que quiere decir "a pesar de todo"- por la que recibió el Gran Premio de Escultura en la Exposición Universal de 1900, que se llevó a cabo en París. También recibió entonces la Cruz de Caballero de la Legión de Honor, conferida por la República Francesa por primera ocasión a un artista latinoamericano. Malgré tout -conmovedora escultura que representa a una hermosa mujer desnuda, encadenada y tendida en el piso- se encuentra ahora en el Museo Nacional de Arte de la ciudad de México después de haber estado muchos años en la Alameda Central de la capital de la República Mexicana.


Jesús Contreras: Malgré tout

La historia de Malgré tout ha estado llena de leyendas. Según parece, Amado Nervo escribió que Jesús Contreras había hecho esta escultura después de perder su brazo derecho y por eso la había titulado "a pesar de todo". Sin embargo, Malgré tout es anterior a la amputación del brazo del escultor, aunque el artista siguió trabajando después de la tragedia. También se ha dicho que Contreras perdió su brazo en un accidente de trabajo y no en una operación quirúrgica, como realmente sucedió. Estas historias, románticas por naturaleza, fueron inspiradas por Malgré tout y por el trágico destino de su creador.


Manuel M. Ponce

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

siguiente
siguiente