Popeye ha hecho comer espinacas a todo el mundo. Aunque hay personas a las que les gusta el sabor, muchos niños las aceptan de buen grado sólo por el deseo de ser tan fuertes como el héroe de la televisión.

Para los hombres que se dedicaban a vender espinacas, eran tiempos gloriosos. En Estados Unidos solamente, se incrementó a partir de la caricatura en un 33 por ciento el consumo de espinacas.

Ahora conocemos el secreto de Popeye y se entiende entonces la razón por la que el marinero nunca le dio a Oliva una lata de espinacas, ya que además de que le quitaría la razón de ser al cachetón personaje, Oliva no se volvería definitivamente mucho más fuerte de lo que ya era.

Las hojas de espinaca, sin embargo, siguen cargando con una fama que no les pertenece. En la historia de las ciencias hay muchos errores, que poco a poco se van difundiendo y son difíciles de enmendar.

Las verdaderas propiedades de las espinacas se descubrieron en los años treintas y hasta la fecha miles de personas siguen creyendo que tienen una gran cantidad de hierro. Cuando la secretaria se equívoco desplazando esa coma se equivocaron los estadounidenses y con ellos el mundo entero.

Habrá que pensar pues, en algún otro motivo para justificar la gran fuerza de Popeye.

Aun cuando las espinacas no contienen las cantidades de hierro que pensábamos, sí son muy nutritivas. ¿Sabías qué?

• Es uno de los vegetales más potentes en la prevención de muchos tipos de cáncer.

• Reducen el riesgo de degeneración macular asociada con la edad, lo que muy comúnmente causa común ceguera entre los ancianos.

• Se recomienda que las mujeres embarazadas las consuman para prevenir la espina bífida de su bebé.

• Es recomendable para tratar la hipertensión, anemia, el estreñimiento y para el control de la presión arterial.

• Es originaria de oriente (Persia).

• Se cultiva en clima frío y se cosechan tan pronto las hojas han formado la roseta y antes que se desarrollen los tallos.

• Su temporada es de septiembre a junio.

• Se conservan bien en refrigeración dentro de una bolsa de papel o plástico con perforaciones hasta por tres o cuatro días.

Lo que sí es cierto

El hecho de que un error tipográfico diera una fama poco merecida a las espinacas en cuanto a la cantidad de hierro que contienen, no disminuye sus otras cualidades.

Estas hojas de un verde intenso y oscuro son muy ricas en vitaminas y minerales. Las vitaminas que más contienen sus hojas son la A y C, y una de las mejores formas de aprovechar estas cualidades es consumir las hojas crudas, lo cual se puede hacer en una gran variedad de ensaladas.

La cantidad de minerales como magnesio, potasio, sodio, calcio y fósforo, que contienen las hojas de espinacas, también son muy importantes y de hecho son superiores a su cantidad de hierro. Dicha cantidad, aunque no es tan elevada como se creía, tampoco es del todo despreciable.

Las espinacas también contienen en forma abundante, ácido fólico, que es muy importante para la formación de la sangre. Por si fuera poco, las espinacas son ricas en fibra, así que las personas que las consumen en suficiente cantidad evitan problemas de estreñimiento, así como enfermedades intestinales.

Una de las grandes ventajas de las espinacas es que existen muchísimas formas de consumirlas, y el único límite que tienes al hacerlo es tu imaginación. Pero si no te gusta el sabor de las espinacas, puedes combinarlas con sabores que te agraden para que no te pierdas ninguna de sus muchas cualidades nutritivas.

(Comentario 1.) (Comentario 2.)

Bibliografía:Bouvet Jean Francois: Hierro en las espinacas y otras creencias. Madrid, Taurus, 1999.

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