Ya
no hay... pero dónde ponerla
La basura
es un problema inmenso. Toneladas y toneladas diarias que deben ser
puestas en algún sitio y que por lo general contamina. La solución
no es buscar nuevos lugares para depositarla, sino evitar que crezca
su cantidad. Separar y reciclar es una de las mejores soluciones. Da
fuentes de trabajo y permite que los materiales se utilicen y aprovechen
en varias ocasiones. También disminuye el volumen total de material
desperdiciado.
Te propongo un negocio...
¿Cuántas
veces te han hecho falta unas monedas para comprar algo? Pues claro,
el dinero no crece en árboles. ¿Te gustaría ganarte
unos cuantos pesos de vez en cuando? Pues va un consejo: ¡métele
mano a la basura de tu casa! Junta aquello que no se echa a perder en
algún rincón o en una caja. Periódico, hojas de
papel, la publicidad que llega por correo, las revistas viejas, y cuadernos
inservibles pueden ir en un sitio. El precio que puedes obtener por
cada kilogramo va entre los 30 y los 50 centavos. Con 10 kilos ya tienes
5 pesos.
Con latas,
metales y aluminio puedes formar otro tambache. Esto se paga mucho mejor.
Botellas de vidrio, frascos y cristal pueden hacer un montoncito más.
También ahí hay una ganancia. El trapo limpio o la ropa
vieja tiene precios modestos, pero vale al fin. Sencillo, ¿no?
Juntas hasta que tengas un buen montón y lo vendes. La única
condición es que acostumbres a los miembros de tu familia para
que separen la basura. Si no, tendrías que meter la mano en un
bote como el que te platicamos al principio.
Lo ideal
sería tener varios cestos de basura para cada tipo de desperdicio.
En casas pequeñas esto puede ser incómodo. Por lo menos
habrá que separar lo que se echa a perder de lo que se mantiene
intacto. Eso sí: por lo menos enjuagado para mejorar conservación,
presentación y precio.