¿Dudas de
tu basura?
Para comprobar
científicamente que todo se ha transformado en inmundicia, lo
único que debes hacer es recuperar con la mano una de las latas
que se encuentran más o menos a la mitad del bote. En caso de
que tengas un interés aún mayor, puedes intentar localizar
alguna de las hojas de papel del fondo.
¿Sientes
el caloricillo producido por la fermentación? ¿Percibes
la suavidad resultante de la putrefacción?
Cómo funciona mi fábrica de basura... ¿Acaso es
mágica?
Pues no,
magia no se requiere. Lo único que hicimos fue mezclar desperdicios
que se echan a perder con los que normalmente no se pudrirían.
Los primeros son de origen orgánico y sufren procesos de fermentación
y descomposición. Los segundos son inertes: no se arruinarían
y hasta podrían reutilizarse, pero al mezclar todo dificultamos
su reaprovechamiento.
A mí no me toca... De todas maneras la revuelven en el
camión de la basura.
Desafortunadamente,
muchas personas aún creen que el problema de la basura no es
asunto suyo. Uno de sus argumentos es: “Si al personal de limpieza
le pagan por recoger la basura, pues que ellos sean los que la separen”.
Pareciera que tiene lógica, pero en realidad no es así.
Una vez que hemos revuelto material orgánico con inorgánico,
dificultamos el trabajo de las personas que seleccionan la basura. Es
más lo que se desperdicia y más lo que tendremos que tomar
después de nuestros recursos naturales.
Hay quien
supone que cuando hace el esfuerzo de ir separando, el mismo personal
de limpia vuelve a mezclar todo cuando se deposita en los camiones recolectores.
Esto último no es cierto. Hay una primera selección de
lo más aparente. Vidrio y cristal por un lado, papel y cartón
por otro, materia orgánica más allá, metales en
este rincón y así sucesivamente. Dejan caer todo para
acelerar el proceso de colecta, pero entre parada y parada van separando:
la basura, o por lo menos este sobrantes, tienen un valor económico.
Se vende el papel, pero debe estar limpio.
Tan hay material
aprovechable, que en los mismos basureros y rellenos sanitarios por
lo general hay grandes cantidades de personas llamadas “pepenadores”,
que se encargan de hacer un trabajo más minucioso de separación
y selección. Basura aparentemente inservible les da medios para
subsistir con la venta de lo que encuentran revuelto.