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Variaciones II
Como ya se dijo, las variaciones son la forma más importante
para la mayoría de los compositores de música "clásica", son, de hecho,
un verdadero reto a la inteligencia del autor, quizás por eso los compositores
de música popular no se preocupan de elaborar variaciones de sus melodías,
pues para ellos sólo importa que la melodía sea "pegajosa". No hay en
la música popular ningún "reto" intelectual. Lo que no puede decirse del
Jazz, en donde abundan las variaciones más o menos improvisadas.
Formas de variaciones
En el siglo XVI surge una forma musical llamada Canon,
consiste en presentar una melodía y antes de que termine de iniciar simultáneamente
la misma melodía, encimando el principio con el final. Veamos si podemos
entender este principio en forma gráfica, pensemos en la famosa canción
llamada "La Cucaracha". Supongamos que alguien empieza cantándola, y cuando
llega a "...ya no puede caminar...", otro empieza la canción y así sucesivamente:
La cucaracha, la cucaracha ya no puede
caminar, porque no tiene, porque le falta marihuana que fumar...
La
cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar, porque no tiene porque...
La
cucaracha, la cucaracha ya no puede...
Etc.
Podría el lector juntar unos amigos y hacer el experimento de cantar en
esa forma, lo más probable es que rápidamente lleguen a una enorme confusión.
Para no hacerlo tan difícil podrían intentarlo sólo dos personas, seguramente
que una vez que logren cantarlo resultará muy aburrido estar repitiendo
lo mismo una infinidad de veces. Bueno, pues para quitarle lo aburrido
a alguien se le ocurrió que cuando al que empezó cantando le toque repetir
la melodía haga una variación de ella y el segundo repita exactamente
la variación hecha por el primero, como si lo fuera persiguiendo, por
eso a esa forma se le dio el nombre de "Fuga", porque da la impresión
de que cada una de las voces es perseguida por las otras. Ya podrá darse
cuenta el lector de lo difícil que debe ser componer una Fuga. En seguida
propongo unos ejemplos que también se pueden encontrar en disco
comercial:
-->J. S.
Bach Inventio No. 14.
Esta obra tiene forma de canon a dos voces, esto quiere decir que es como
si sólo dos personas cantaran la melodía, el autor juega con la forma
exponiendo primero la melodía entera en la voz más alta, luego la repite
en la voz grave, después las hace cantar al mismo tiempo, pero cada una
en una tonalidad diferente y al final de la obra hace que la segunda voz
entre antes de que termine la primera y después la primera antes de que
termine la segunda. Una vez más recomiendo escuchar la obra con toda la
atención posible y tratar de seguir primero una de las voces, luego la
otra y después ambas.
Bach Invention
No. 8 in F.
En esta obra ya se puede sentir el efecto de persecución del que hablé
anteriormente, es una pequeña Fuga a dos voces, y llama la atención como
en la primera parte parece que la voz grave correteara a la voz aguda,
mientras que en la segunda parte se invierten los papeles.
Bach; Fugue
II (C Minor)
Esta es una Fuga a tres voces, es decir, si se pretendiera cantar se requerirían
tres personas; nótese que es más difícil distinguir la voz de en medio
que las otras.
Hasta ahora he empleado tres ejemplos muy breves de obras
de Bach, a él se le considera el gran maestro de la Fuga, sin embargo
no es de ninguna manera el único compositor que escribió Fugas, de hecho
aún hay compositores que abordan esa forma, aunque ya no con tanta frecuencia
como lo hacían en el siglo XVII. Quisiera presentar dos ejemplos más,
una Fuga de Beethoven y una de un compositor del siglo XX, llamado Samuel
Barber, nacido en los Estados Unidos y muerto hace poco, esta obra es
más difícil de apreciar a la primera audición, así que sugiero que se
escuche varias veces.
BEETHOVEN:
Sonata #31 op.110, 4.
Barber - Fuga from Piano
Sonata Op.26.
Nota. Todas las obras que han servido de ejemplos en
este artículo se pueden encontrar en CD. Las dos primeras en cualquier
versión de las Invenciones a dos voces de J. S. Bach, la tercera en cualquier
versión de los Preludios y Fugas del Clave Bien Temperado (Libro I) del
mismo compositor. La cuarta corresponde al último movimiento de la sonata
no. 31 de L. van Beethoven y la quinta también al último movimiento de
la Sonata op. 26 de Samuel Barber, que aunque más rara hay al menos tres
versiones de ella.
Continuará (Variaciones III)
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