José
Rolón fue un personaje de gran importancia para el desarrollo
de la música mexicana durante la primera mitad del siglo
XX. Se nutrió directamente de las fuentes de la música
folklórica de nuestro país y en particular de Jalisco,
su estado natal. Rolón no se adhirió al movimiento
del nacionalismo musical, encabezado por Carlos Chávez,
sino que enfrentó de una manera personal e independiente
los problemas de la creación musical nacionalista, hecho
que le permitió lograr un estilo propio que fue al mismo
tiempo reflejo del alma nacional.
José
Rolón estuvo al tanto de lo que ocurría en el mundo,
en cuanto a las nuevas tendencias musicales; pues cuando estuvo
en México estudió partituras de compositores de
otras partes del mundo y realizó dos viajes de estudios
a Europa: uno en su juventud y otro en su madurez. Esta preocupación
por estar ubicado tanto en su realidad nacional como en su realidad
mundial, lo hizo desarrollar un estilo mexicano y propio, pero
al mismo tiempo universal y moderno.
El
compositor jalisciense contribuyó con mucho a la vida musical
de México. En Guadalajara fundó en 1907 la Academia
Rolón, que se convirtió más tarde en la Escuela
Normal de Música. Y en 1915 fundó una agrupación
que fue el punto de partida para la que, en el futuro, sería
la Orquesta Sinfónica de Guadalajara. En la capital del
país, fue maestro del Conservatorio Nacional de Música,
impartiendo las cátedras de piano, pedagogía musical
y composición. Blas Galindo, Carlos Jiménez Mabarak
y Salvador Moreno fueron, entre otros, sus alumnos en el conservatorio.
Dirigió la Sección de Música del Departamento
de Bellas Artes de la Secretaría de Educación Pública,
y estuvo también al frente del Conservatorio Nacional de
Música en 1938. Además, Rolón escribió
notas, reseñas, ensayos y traducciones que tuvieron un
gran impacto en la elevación de la cultura musical del
país.