¿Qué
es el Sonido 13?
Sonido
13 es el nombre que le dio Julián Carrillo a su teoría
musical microtonal. Para entender los conceptos básicos
de esta teoría, pensemos en un piano. De una tecla cualquiera
a la inmediata siguiente, sea blanca o negra, hay una "distancia"
en afinación de un "semitono" o "medio tono".
Por ejemplo, consideremos tres teclas blancas: [Si], su [Do] más
cercano, y el [Re] adyacente. [Si] es medio tono más grave
que [Do] porque no hay ninguna tecla entre ellas. Pero [Do] es
un tono más grave que [Re] porque hay una tecla negra intermedia.

Tonos
y Semitonos
Así
tenemos que en la música occidental tradicional, que utiliza
el sistema llamado "temperado", el medio tono es la
diferencia más pequeña de afinación entre
dos sonidos. En el sistema temperado, con la división de
cada tono en medios tonos, se obtiene una gama total de 12 sonidos
diferentes, que son exactamente el número de teclas blancas
y negras en una octava del piano. Una octava es un conjunto de
ocho notas adyacentes: siete notas distintas más la repetición
de la primera, por ejemplo [Do] [Re] [Mi] [Fa] [Sol] [La] [Si]
[Do]. Así tenemos siete teclas blancas y cinco teclas negras
dando un total de 12 sonidos diferentes (la repetición
del [Do] no se cuenta).

Una
octava en el piano= 12 sonidos diferentes
Durante
los inicios de sus estudios en la ciudad de México, Julián
Carrillo asistió a clases de Acústica, la rama de
la Física que se ocupa del sonido. En vano había
tratado Julián de obtener en su violín una gama
completa de los armónicos naturales, hasta que se le ocurrió
que los dedos eran demasiado gruesos para sus fines. Entonces,
utilizando el filo de una navaja en lugar de sus dedos, obtuvo
16 sonidos claramente diferenciables en el intervalo de un tono,
producidos entre las notas [Sol] y [La] de la cuarta cuerda de
su violín.
El
13 de julio de 1895, Carrillo rompió el ciclo clásico
de los 12 sonidos diferentes que se utilizaban en el sistema temperado;
el decimotercer sonido representaba a aquel sonido revolucionario
que abría a la música nuevas posibilidades sonoras.
Por eso el compositor bautizó a su teoría con el
nombre de "Sonido 13". En 1928 recibió el homenaje
de su estado natal, al declarar el Congreso de San Luis Potosí
como día de fiesta cívica en el territorio estatal
el 13 de julio, por el aniversario del experimento de 1895.

Julián
Carrillo en 1895
Con
el uso de los dieciseisavos de tono, además de los 12 sonidos
ya existentes en el sistema temperado, se añadían
84 más, con lo que se abrieron las puertas a un infinito
musical. Ya en el siglo XX, Carrillo dividió el tono en
128 partes, extendiendo así de 96 a 768 el número
de sonidos musicales. El compositor reportó haber obtenido
4 millones de sonidos en las 8 octavas. Esto ofrece una gama de
1, 193, 556, 232 sonidos; mucho más amplia que la de 300
sonidos que utilizaron los maestros de clasicismo.
Los
estudios de Carrillo respecto al Sonido 13 incluyeron la búsqueda
de nuevos sonidos, un sistema numérico para representarlos
gráficamente, la construcción de escalas formadas
con los nuevos intervalos, composiciones utilizando el Sonido
13, la construcción de instrumentos para interpretarlas,
y finalmente algunas rectificaciones de la teoría musical,
que fue justamente lo que le valió la nominación
para el Premio Nobel en Física.
La música microtonal
Desde
hace muchos siglos ha habido música basada en sistemas
diferentes al temperado, pero siempre estuvieron fuera del ámbito
de la música occidental tradicional. Podemos encontrar
sistemas distintos al occidental de 12 sonidos en la música
hindú, griega, árabe, judaica, china y en la música
folklórica de ciertas regiones del mundo -en el cante jondo,
por ejemplo. Desde el siglo XVI algunos estudiosos de la música
occidental tradicional propusieron algunas teorías microtonales,
llamadas así porque el tono sería dividido en intervalos
menores al medio tono. Pero, al menos en aquel entonces, dichas
teorías no fueron llevadas a la práctica.
En
los últimos años del siglo XIX algunos músicos
europeos propusieron incorporar a la música intervalos
microtonales como los tercios, cuartos y sextos de tono. La idea
era enriquecer el sistema musical en uso, no desecharlo ni comprometerlo.
Pero un problema era proponer la utilización de intervalos
microtonales y otro muy diferente era usarlos, pues de los instrumentos
tradicionales solamente unos cuantos eran capaces de producir
intervalos menores al semitono. Así que después
de ensayos de composición, se construyeron algunos instrumentos
diseñados especialmente para producir tercios y cuartos
de tono. Además, en la búsqueda de sistemas musicales
diferentes al de 12 sonidos, se estudió música microtonal
que está fuera de la tradición occidental, como
la mencionada anteriormente.
En los primeros años del siglo XX, algunos compositores
aplicaron sus teorías microtonales en la práctica,
aunque de manera limitada. Pero también hubo músicos
que finalmente asimilaron completamente sus sistemas microtonales
y pudieron expresarse en la práctica con verdadera libertad.
Los primeros músicos de esta clase fueron Ivan Wyschnegradsky,
Alois Haba y Julián Carrillo. Pero los trabajos de Carrillo
fueron anteriores y más completos que los otros dos mencionados.
El mismo Wyschnegradsky, en una carta a Jean-Etienne Marie, un
personaje muy importante en la música de vanguardia, escribió
lo siguiente unos días después de la muerte de Carrillo:
Sólo
después de la primera guerra mundial es que aparecen
los compositores ultracromáticos, en los que el compositor
y el inventor estaban aliados armoniosamente y para los que
el nuevo medio sonoro había llegado a ser un medio musical
natural y no uno de procedencia especial. Es a esta categoría
de compositores que pertenece Alois Haba, y es a ella que pertenezco
yo mismo. Tal fue igualmente Carrillo. Pero él fue el
primero en "ponerse en ruta", y por este hecho, debe
ser considerado como el verdadero precursor de todos nosotros.