Por Jesús Herrera

 

Julián Carrillo es un personaje más o menos familiar para los mexicanos: hay unas cuantas calles con su nombre, así se llama una escuela primaria, y la sala de conciertos de la radiodifusora de la Universidad Nacional Autónoma de México también fue bautizada con el nombre del músico potosino. Además, hay quien sabe que este compositor fue el creador del Sonido 13, aunque frecuentemente se desconoce a qué se refiere el nombre de esta teoría musical, y muy rara vez se escucha algo de música del Sonido 13.

Julián Carrillo fue una figura muy importante en el siglo XX. Lo que pocos saben es que el músico fue nominado para el Premio Nobel de Física, Francia lo hizo Caballero de la Legión de Honor, Alemania le otorgó la Gran Cruz del Mérito, le fue concedido el Gran Premio de la Música de América Latina, México lo distinguió con la Medalla al Mérito Cívico, y Finlandia lo condecoró con el Premio Sibelius, apoyado por los principales institutos musicales de Francia, Argentina, Brasil y México. Sus restos ahora descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres, en el Panteón de Dolores de la ciudad de México.


Carrillo: violinista y maestro

Julián Carrillo, último de los 19 hijos de Nabor Carrillo y Antonia Trujillo, campesinos indígenas, nació en 1875 en Ahualulco, hoy llamado "Ahualulco del Sonido 13", en el estado de San Luis Potosí. Se inició en la música cantando en el coro de la iglesia de su pueblo natal.


Iglesia de Ahualulco del Sonido 13 (1857)

Después fue a la capital de su estado, donde continuó con su formación musical, tocando violín y percusiones. En 1895 fue a la capital del país a estudiar en el Conservatorio Nacional de Música. Cuando el presidente Porfirio Díaz lo escuchó en 1899, le regaló un violín Amati y le otorgó una beca para estudiar en Alemania. Allí continuó su formación y llegó a destacarse al tocar el violín en las orquestas del Conservatorio de Leipzig y de la Gewandhaus. En 1904 ganó el premio Cum Laude en el Concurso Internacional de Violín del Conservatorio de Gante.

De regreso en México, Carrillo ingresó como maestro al Conservatorio Nacional de Música. Fue nombrado profesor de las cátedras de historia, composición, contrapunto, fuga y orquestación. Entre sus más destacados alumnos se contaron los músicos e investigadores Vicente Teódulo Mendoza y Gerónimo Baqueiro Foster, y los compositores Daniel Ayala y José López Alavés, autor de la célebre Cancion Mixteca.


Carrillo: director de orquesta y compositor

En 1909 Julián Carrillo fundó y dirigió la Orquesta Sinfónica Beethoven, que estuvo activa hasta 1913. La orquesta fue disuelta por los acontecimientos políticos de aquella época. Carrillo, al frente de esta orquesta, estrenó en 1911 el Concierto para piano y orquesta de Manuel M. Ponce. En 1913 Julián fue nombrado director del Conservatorio, pero al año siguiente tuvo que exiliarse en Estados Unidos tras la caída del régimen de Victoriano Huerta.

El músico potosino regresó a México en 1918, y fue nombrado director de la Orquesta Sinfónica Nacional. La orquesta alcanzó un grado de perfección tal, que llegó a ser considerada por algunas personas como superior a la Filarmónica de Nueva York. De 1920 a 1921 se desempeñó, de nuevo, como director del Conservatorio.

Carrillo dominó el arte de la composición según los cánones tradicionales. Escribió música para diversos instrumentos y combinaciones de ellos. Es autor de tres óperas, la última de las cuales le fue encargada por José Vasconcelos en 1921, el mismo año en que este ministro de Educación le encargara sendos trabajos a Carlos Chávez y a Diego Rivera. Julián escribió dos sinfonías: la primera de éstas, dirigida por el propio autor, fue la primera sinfonía escrita por un mexicano que se ejecutó en Alemania. El compositor mexicano, cuando se encontraba en Estados Unidos, escribió en 1916 la música para la película Intolerance, del importante cineasta D.W. Griffith.

En 1909 Julián Carrillo musicalizó los versos de Rafael López en el Canto a la bandera. Esta composición, hecha por encargo de Justo Sierra, fue declarado Himno Nacional a la Bandera por decreto del presidente Gustavo Díaz Ordaz en 1965. Muchos mexicanos han cantado este himno en la primaria. A continuación tenemos un fragmento de dicho canto:

 

¡Oh santa Bandera! de heroicos carmines
Suben a la gloria de tus tafetanes
La sangre abnegada de los paladines
El verde pomposo de nuestros jardines
La nieve sin mancha de nuestros volcanes

A partir de 1922, Julián Carrillo se dedicó casi exclusivamente a su teoría del Sonido 13, diseñando instrumentos y componiendo música microtonal. El compositor realizó una gran cantidad de escritos acerca de su teoría y publicó una revista, llamada El Sonido 13.


Portada de la revista de Julián Carrillo

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Julián Carrillo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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