Carteles es el título de una obra para piano escrita
por Miguel Bernal Jiménez alrededor de 1950. Este compositor
mexicano nació en Morelia en 1910, el año en que
comenzó la Revolución Mexicana. Bernal Jiménez
recibió una sólida educación musical en el
ámbito religioso y compuso excelente música sacra,
pero además compuso obras geniales que nada tienen que
ver con la religión, como es el caso de Carteles.
Existe
música que no tiene ninguna conexión con otra
cosa que no sea la música misma, y se le llama "música
pura". También existe música que tiene conexiones
con otras cosas, como la música ligada a la literatura
o a la pintura. La obra a la que ahora nos acercamos tiene,
desde el título, un carácter extramusical. Un
cartel es un papel, cartón, tela o lámina, con
algo escrito en ella. El texto de un cartel es generalmente
muy corto y desde luego no es literatura, pero debe remitirnos
a algo más, algo fuera del dominio de la música,
pero que puede ser evocado por ella.
Carteles
de Miguel Bernal Jiménez es un conjunto de ocho pequeñas
piezas. Cada una de estas miniaturas tiene un título
que se refiere a diversos aspectos de la vida en México.
Cada pieza tiene un carácter muy bien definido que puede
transportarnos a mundos reales o imaginarios, o mejor dicho
basados en la realidad; pero filtrados por la imaginación
del compositor michoacano. Leamos lo que dicen los Carteles
de Bernal:
I.
Volantín
II. Danza maya
III. Noche
IV. Huarache
V. Sandunga
VI. Pordioseros
VII. Hechicería
VII. Parangaricutirimícuaro
Volantín
Un
volantín, en España, es un cordel para pescar. En
América Latina es una cometa o papalote. Pero en México
tiene otro significado: es un artefacto metálico que se
usa para jugar. Lo encontramos en los parques junto a los columpios,
resbaladillas y otros juegos similares. Está formado por
un poste de metal clavado en el piso, muy sólido y de varios
metros de altura. En la parte más alta, hay una rueda giratoria
de la que se desprenden diversas cuerdas o cadenas con una agarradera
al final, a una altura que permite asirse con las manos. Una o
varias personas pueden jugar. El juego consiste en tomar cada
quien una agarradera y correr en círculos en torno al poste,
haciendo girar la rueda superior del volantín y moviendo
así todo su mecanismo. Cuando se gana suficiente velocidad,
se puede quedar colgado de la agarradera y volar alrededor del
poste, tan alto y tan rápido como sea lo fuerte del impulso.
Es muy divertido, sobre todo cuando lo juegan varias personas
al mismo tiempo.
La
pieza de Bernal Jiménez también es divertida. El
"Volantín" de Carteles tiene 3 partes: A la primera
la llamaremos "A", a la segunda "B", y como
la tercera parte es, en realidad, la primera parte, la llamaremos
también "A". Tenemos así que la estructura
o forma de "Volantín" es A B A. La
parte A inicia de manera más o menos lenta, con el
acompañamiento solo, al que después se le agrega
una melodía, y la música va teniendo cada vez más
elementos. La primera parte concluye, e inmediatamente inicia
la parte b, con un acompañamiento similar al de la
primera parte, pero mucho más rápido y ligero. Quizás
en la parte B es cuando se emprende el vuelo del volantín.
Un poco más adelante regresa la parte A, pero de manera
un poco diferente, y la pieza concluye.
Danza maya
Esta
pieza tiene una estructura diferente a la de "Volantín".
"Danza maya" tiene forma de tema con variaciones. El
tema es una melodía popular de la región maya, al
sureste de México, y se llama Konex-konex-palexén.
El compositor mexicano Silvestre Revueltas también utilizó
esta melodía en su obra La noche de los mayas, lo
que es un hecho notable porque era muy raro que Revueltas usara
textualmente una melodía que no fuera de él.
Lo
primero que escuchamos en la pieza de Bernal Jiménez es
este tema que llamaremos A. Si nos fijamos bien, podremos
distinguir que el tema está formado por dos partes distintas,
ambas repetidas una vez. Si a la primera parte de A le llamamos
"a", y a la segunda "b", tendremos que la
estructura del tema A es: a a b b.
Si
seguimos adelante con "Danza Maya" encontramos la
primera variación. La melodía es la misma pero
el acompañamiento cambia. Nos referiremos a esta parte
como Var1, y su estructura es: a1 a1 b1 b1, pues las dos partes
aparecen repetidas, al igual que en la presentación inicial
del tema. En el ejemplo solamente escuchamos a1 a1.
Inmediatamente
después tenemos la
segunda variación. La textura musical comienza a hacerse
más cargada, pues tenemos más notas al mismo tiempo
aunque la melodía sea la misma. Esto provoca que el carácter
del tema inicial se vaya transformando. Llamaremos a esta parte
Var2, y su estructura es similar a la de la variación anterior:
a2 a2 b2 b2. En el ejemplo tenemos únicamente a2 a2.
Continuando con la pieza, viene la
tercera y última variación. Aunque todavía
podemos reconocer el tema, no cabe duda de que este ha sufrido
una transformación radical. Nos referiremos a esta parte
como Var3. Es diferente en estructura a las otras dos variaciones
porque solamente tiene la primera parte con su repetición:
a3 a3.
Lo
que queda de la pieza es solamente un corto remate. Después
de analizar las partes de "Danza maya", sabemos que
su estructura es: Tema Var1 Var2 Var3 Remate.