Jesús Herrera

 

De Alemania a México

El alemán Ludwig Hahn vino a México en una expedición científica durante el imperio de Maximiliano. El señor Hahn era botánico, y su misión era estudiar plantas mexicanas, recolectarlas y enviarlas a Europa. Así lo hizo, pero le gustó tanto México que después ya no quiso regresar. Se cambió su nombre de Ludwig a Luis y se naturalizó mexicano. Murió en México, según creemos, en 1873.

Luis Hahn era músico además de botánico. Tocaba el piano, cantaba y componía. Escribió una serie de piezas para piano, que él llamó Recuerdos de México. Esta es música "descriptiva", o sea que describe lugares o historias. Todas las piezas se refieren a México, pero a un México diferente al que conocemos, pues hace 150 años las cosas eran muy distintas.

La Villa de Guadalupe

La Villa de Guadalupe, o "La Villa" está en el cerro del Tepeyac, que se encuentra en la actual ciudad de México. Ahí, según cuenta la historia, la Virgen de Guadalupe se le apareció al indio Juan Diego. Después, en ese lugar, se construyó un templo para venerar a la Virgen, y es muy importante para la mayoría de los mexicanos.

En nuestros días es muy fácil llegar a La Villa: podemos ir a ella en coche, camión o incluso en el Metro. Pero en el siglo XIX no era así. La ciudad era mucho más pequeña y La Villa quedaba fuera de sus límites. Para llegar había que ir en carrozas tiradas por caballos o a pie. Era cansado e incómodo.

El Ferrocarril a La Villa

Como viajar en México durante aquellos tiempos era muy difícil, se pensó en construir vías para ferrocarril. La primera ruta sería la de Veracruz a México. En 1850 se inauguró el primer tramo: 13 kilómetros que iniciaban en Veracruz, pero la construcción fue suspendida después de eso. En 1857 se terminó de construir el segundo tramo: 5 kilómetros que iniciaban en la ciudad de México.

Este segundo tramo llegaba hasta La Villa y pasaba por la "Calzada de los Misterios", una importante avenida de la ciudad que todavía conserva ese nombre. Esto facilitó la vida a los peregrinos que visitaban el santuario de la Virgen de Guadalupe, pues se podía llegar mucho más rápidamente y de manera muy cómoda.


Ferrocarril LaVilla



 
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