Cuando observamos un cuadro de Sor Juana Inés de la Cruz, vestida con un hábito blanco de amplias mangas colgantes, toca blanca, velo y escapulario negros, es difícil imaginarla con esta ropa en la cocina.

Es más difícil aun pensar en las maniobras que necesitaban hacer las monjas jerónimas cuando cocinaban con el hábito y ese incómodo escudo de metal o pergamino que llevaban como una mortificación voluntaria bajo la barbilla.

.....Un sinfín de libros y artículos especializados se han escrito sobre la vida y obra de la llamada Décima musa, pero es precisamente en Sor Juana en la cocina, una publicación de la escritora Mónica Lavín y la gastrónoma Ana Benítez Muro donde podemos descubrir una de las facetas menos difundidas de la escritora: la de cocinera.

.....Las 36 recetas presentadas son una muestra de los manjares que preparaban y degustaban las monjas jerónimas, en los 26 años de vida de reclusión de Sor Juana Inés de la Cruz.

.....Al calor del fogón se crearon bienmesabes, antes, buñuelos, manchamanteles y otros productos del mestizaje que se rescatan en esta publicación y que fueron extraídos de un manuscrito de recetas seleccionadas por Sor Juana Inés de la Cruz.

.....Al igual que casi todos los que pertenecen al periodo colonial, este recetario fue escrito para conservar las recetas del convento y no para publicarlo, por lo que se deduce que fue pasando de mano en mano, junto con sus explicaciones, a las responsables de la cocina.

.....La adaptación de este recetario para especialistas es uno de sus más grandes aciertos, ya que en el texto original se dan por sabidos procedimientos, así como ingredientes que no aparecen en las listas de recetas, o formas de presentación que no son especificadas.

.....Aquí es cuando se nota el oficio de la gastrónoma para convertir el conocimiento en práctica, al deducir los puntos de cocción que no se explican, y hacer comprensibles una gran variedad de términos novohispanos, sólo familiares para los estudiosos de la época.

.....Por ejemplo, nuestro conocido "Baño de María" no aparece en el texto, pero sí el procedimiento "poniendo el platón sobre una olla de agua caliente hasta que cuaja el huevo".

.....La edición acerca al lector a las cocinas novohispanas y sus recetarios: universos llenos de espiritualidad en los que aparecieron productos mágicos como el mole.

.....La interpretación de las recetas novohispanas no tiene la finalidad de que se elaboren exactamente como se hacía en el convento de las jerónimas: las autoras buscan "recrear el gusto y los sabores que allí se conocían y disfrutaban, y facilitar los procesos de elaboración con las técnicas actuales".

.....Otro gran acierto es que nos presenta las dos versiones: la de Sor Juana en letra cursiva y la interpretación. Así el lector puede compararlas y crear su propia versión.

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