Las siete palabras
se hizo muy popular y fue publicada en Viena, París y Londres.
Posteriormente, Haydn hizo otra versión para cuarteto de cuerdas,
que llegó a ser más popular que la versión original
para orquesta y se publicó en Viena, París, Londres y
Amsterdam. Otro compositor escribió un arreglo para fortepiano
(o piano antiguo), que Haydn consideró como “muy bueno”
y “preparado con gran cuidado”, así que dio su aprobación
para que fuera publicado en Viena.
En 1795, Haydn escuchó
un arreglo para coro y orquesta, hecho por Joseph Friebert, basado en
la partitura de Las siete palabras de Haydn y en un texto en
alemán de Karl Ramler, llamado Tod Jesu (La muerte de Jesús).
Haydn consideró que él lo podía hacer mejor, así
que decidió hacer una versión más. El barón
Gottfried van Swieten, amigo de Haydn, modificó el texto de Ramler
y el compositor hizo lo mismo con la partitura de Friebert. Así
Haydn concluyó en 1801 una obra para coro, solistas y orquesta,
que conocemos ahora como la versión de oratorio de Las siete
palabras.
Por lo tanto, podemos disfrutar
cuatro versiones distintas de Las siete palabras: para orquesta,
para cuarteto, para fortepiano y la versión de oratorio. Recuerda
esto para que en los ejemplos musicales que están más
adelante en este artículo puedas identificar a qué versión
pertenece cada uno.
Las
siete palabras es una de las obras más importantes de Haydn.
Su fama ha trascendido la barrera del tiempo y ha ejercido fuertes influencias
en compositores mucho más modernos. Este es el caso del español
Manuel de Falla (1876-1946), cuya opinión sobre Las siete
palabras fue: “¡Qué equilibrio! Ni una sola
nota de más ni de menos que las necesarias. ¡Perfección
absoluta! ¡Maravillosa!”.