......De
acuerdo con Héctor Perea: “la obra de Servando puede
dividirse en tres apartados, como su vida, el primero son los
sermones religiosos, sobre todo los dos Sermones
guadalupanos predicados en México;
el segundo sucede poco después cuando sale de México
a las prisiones europeas y las escapatorias donde desarrolla dos
formas literarias expresadas en su Apología
y sus Memorias; el tercero está representado
por la polémica política y el articulismo caracterizados
por su pasión por contrastar, por atacar y por impedir
que se impusieran las ideas políticas de otros, de esa
etapa destaca La Revolución
Política de la Nueva España”.
......Servando
Teresa de Mier tenía fama como orador, así que fue
invitado en 1794 por el virrey Revillagigedo, a través
del Ayuntamiento de México, para dar el sermón con
motivo de las honras fúnebres de Hernán Cortés;
su actuación magistral lo llevó a ser invitado para
dar el sermón en la Colegiata de Guadalupe el 12 de diciembre
de ese mismo año.
......Ese
sermón determinó su papel como rebelde al sistema
y sirvió como detonador político para la guerra
de Independencia; en él retomó las ideas de Ignacio
Borunda, estudioso de las antigüedades mexicanas, quien afirmaba
que los indígenas habían recibido la enseñanza
cristiana antes de la Conquista a través del apóstol
Santo Tomás, quien había cruzado el Atlántico
para predicar la palabra de Cristo poco tiempo después
de la ascensión de Cristo y de la dispersión y persecución
de los apóstoles. Supuestamente los nativos americanos
denominaron Quetzalcóatl a Santo Tomás. El sermón
produjo un efecto adverso en las autoridades.