
Fueron
cincuenta y cuatro años en los que Alfonso Reyes fue un
creador activo, años en que escribió cientos de
textos que se han compilado en diecinueve tomos: sus Obras completas.
En 1945 obtuvo el Premio Nacional de Literatura y fue candidato
al Nobel por la misma disciplina. Murió en 1959 siendo
un escritor en activo.
Evodio Escalante concluye: “Alfonso Reyes fue un escritor
multifacético y prolífico que incursionó
lo mismo en la poesía que en el ensayo, en la historia
y en la historia de las ideas, en el relato, el pensamiento
sociopolítico, el periodismo... En fin, nada le fue ajeno:
abarcó todo el campo del saber humanístico”.