.....Los
poetas románticos intentaban hacer llegar sólo a un
grupo selecto de la sociedad mexicana de entonces sus obras, a través
de libros, álbumes para señoritas o recitales; mientras
que los poetas modernos, sintiendo y deseando el rechazo de la sociedad
se alejaron de los salones y las veladas para declamar sus versos
en tabernas ante un público más exquisito formado por
sus amigos bohemios. Desde entonces la poesía popular está
íntimamente relacionada con la declamación.
.....Según Luis Miguel Aguilar,
“La poesía popular tiene una certeza: escoge, ha escogido
lo que quiere y no lo que debería o debió escoger
según el gusto culto de hoy. Y tiene, por lo mismo, un desacuerdo
no pocas veces expresado por ambas partes: el de estar en contradicción
con lo que la “crítica seria” considera poesía,
o poesía atendible”. Y añade: “Es muy
difícil que el gusto moderno y el gusto popular por la poesía
coincidan en algún punto; esto no quiere decir que el gusto
popular escoja necesariamente poetas menores o que no sean significativos
en la mejor tradición poética mexicana; lo que ocurre
es que el gusto popular elige de un modo especial lo que le interesa
de cada poeta”
.....Para ejemplificar la selección
que la gente hace sobre los poemas de diversos autores, Luis Miguel
Aguilar comenta: “El gusto popular suele dividir las obras
de los poetas. De un poeta como Salvador Díaz Mirón,
el gusto popular no ha escogido los poemas que el gusto moderno
considera los más grandes, como “Idilio” o “El
fantasma”, sino “A Gloria” o “Mamá,
soy Paquito”.
|