......El
escritor Fernando Curiel sostiene: “Martín Luis
Guzmán no es una regla sino una excepción de la
literatura mexicana. Dentro de su grupo literario y político
no se caracterizó por ser un militante o un miembro constante
o cumplido, sino por ser independiente. Mientras que no formó
parte del sistema _antes de la Revolución Institucionalizada_
estuvo en las revoluciones perdedoras como villista, convencionalista
y delahuertista. Perteneció a la oposición alrededor
de cuarenta años de su vida política activa”.
......El
águila y la serpiente es su primera
gran novela y es también el resultado de un ambicioso
y bien logrado ejercicio literario; en ella se pueden descubrir
viñetas narrativas perfectas que ilustran escenas de
la Revolución y del país en guerra. Al respecto,
Jaime Ramírez Garrido señala: “en El
águila y la serpiente se dejan entrever
las memorias de un joven universitario que va conociendo a diversos
personajes revolucionarios y que los describe de manera magistral.
En esa obra hace retratos literarios impresionantes de Venustiano
Carranza, Lucio Blanco, Felipe Ángeles y Francisco Villa,
entre otros. Todos son personajes históricos que con
dos o tres trazos quedan perfectamente abordados y completos”.
Continúa: “en La
sombra del Caudillo en cambio, encontramos
una serie de acontecimientos que no sucedieron tal cual pero
que sin embargo nos muestran una suerte de esquema del destino
trágico de las revoluciones cuando se presenta una escisión.
Ese es el caso específico de México. En La
sombra del Caudillo ninguno de los personajes
es real del todo, pero todos tienen uno o varios referentes
de realidad”.
