.....La
Guerra de Reforma y la Intervención Francesa acrecentaron
la influencia del periodismo como práctica de afirmación
nacional; fue entonces cuando la prensa liberal asumió
su misión más importante: elevar la moral y el nacionalismo
a un mismo tiempo. El periodismo combatió con fiereza al
régimen conservador y monárquico de Maximiliano,
encendido por la pasión de directores, editores y colaboradores,
atacó desde todas las trincheras e inundó al país
con sus mensajes.
Héctor de Mauleón explica: “Carlos
Monsiváis ha dicho que en el siglo XIX la letra impresa
era peligrosa incluso para quienes no podían leerla, y
que el clima de los gobiernos podía medirse según
las facilidades o dificultades que tenían los periódicos
para salir y permanecer. Los periodistas de ese siglo tuvieron
que enfrentar innumerables dificultades para sacar adelante sus
publicaciones”.
.....A pesar de que
los fundadores, directores, editores y escritores liberales lograron
inundar el país con sus publicaciones, se enfrentaban a
un proceso adverso para poder publicar; para empezar, era común
que se les solicitara depositar fianzas de libertad antes de publicar
el primer número —pues los censores contratados por el
gobierno sabían que era muy probable que violaran las leyes
de imprenta, lo que les merecería la cárcel. Así,
con los adelantos, evitaban la huida sin paga; además,
tenían que presentar pruebas de la publicación a
los censores, quienes verificaban que no existieran delitos de
impresión antes de autorizar la circulación del
periódico; si un censor tardaba más de dos horas
en denunciar alguna anomalía, él también
era sancionado.