Las flores que se encuentran en las periferias tienen la función de pétalos y atraen, además de enamorados en busca de respuestas, a los insectos. Pero en cada aterrizaje el insecto puede polinizar de una buena vez a muchas flores con una sola visita.

Las margaritas son entonces una agrupación de centenares de flores delicadas y tubulares que se encuentran reunidas en un capítulo. Pero las margaritas no son las únicas plantas que parecen ser una sola flor, cuando en realidad son toda una reunión de ellas.

¿Conoces los edelweiss? ¿No? Bueno, he aquí un edelweiss…

En una primera impresión, un edelweiss parece una flor única provista de pétalos blancos que envuelven elementos amarillos que pueden confundirse fácilmente con estambres.

Pero los elementos blancos no son pétalos, sino brácteas y, como ya adivinaste, los elementos amarillos son capítulos. Cada uno de ellos equivale a un capítulo de margaritas con sus flores femeninas en la periferia y los flósculos en el centro.

Un edelweiss equivale por consiguiente a un conjunto de pequeños macizos de flores. Esta planta evolucionó para lograr hacer pasar por una sola flor varias agrupaciones de ellas.

Mientras las plantas utilizan las flores para facilitar su reproducción, algunos seres humanos están dispuestos a relegar en la suerte su destino e incluso dejar la suerte de su amor en el número de flores que va arrancando.

 

Fuente:

Vidal, José: Plantas con flor. Madrid, Océano, 1999.
Martínez Aguilera, Miguel Angel: Contribuciones iberoamericanas al mundo: Botánica, medicina, agricultura. Madrid, Anaya, 1988.

 

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