Malevich
perteneció a la generación de pintores que fundaron los
principios del abstraccionismo en el arte. Vivió en Moscú,
el mayor centro de la cultura abstracta durante los años inmediatamente
anteriores a la Primera Guerra Mundial. En Rusia, entre 1905 y 1914
y, más tarde, entre 1917 y 1925, el abstraccionismo se difundió
ampliamente, orientándose según tres corrientes que tomaron
los nombres de rayonismo, suprematismo y constructivismo. Kazimir Malevich
fue el creador del suprematismo, la corriente que buscó la pureza
artística a través del color y la forma. Malevich se vinculó
a la vanguardia artística occidental con el cubismo y el futurismo,
pero desde 1911 planteó que el objeto era una carga para el arte.
Se
decidió a dar el paso definitivo hacia la abstracción
absoluta en 1913. Malevich llegó al suprematismo a través
del cubismo por una extrema reducción del mismo a las figuras
elementales de la geometría: el rectángulo, el triángulo,
la línea y la circunferencia. Antes que él habían
hecho abstracción Kandisky, Delaunay y Kupka, pero Malevich llevó
la abstracción a la máxima simplificación geométrica.
Comenzó sus experimentos con dibujos a lápiz de cuadrados,
círculos y rectángulos, después pintó cuadros
de geometrías en negro, luego usó colores y finalmente
alcanzó su clímax abstraccionista con una su serie de
pinturas en donde prácticamente sólo usó el color
blanco, realizadas en 1918.