Itzel Rodríguez Mortellaro
Blanco
sobre blanco es una de las obras fundamentales del arte moderno
porque abrió definitivamente el horizonte de la abstracción
plástica. En este cuadro, el artista ruso Kazimir Malevich (1878-1935)
se alejó por completo de la representación del mundo real
para llegar a la abstracción total. En Blanco sobre blanco
no hay rastro de ningún referente del mundo objetivo que sirviera
de modelo pictórico al artista. Es un cuadrado blanco adentro
de otro cuadrado blanco.
Los
principales elementos de esta pintura son la forma y el color, y las
relaciones entre ellos. Es una pintura abstracta construida intelectualmente
a partir de la geometría pero su sentido es místico. Blanco
sobre blanco representó para Malevich un momento culminante
en su búsqueda filosófica de un mundo espiritual. El blanco
habla de idealismo y espiritualidad. El movimiento sugerido por el cuadrado
interior transmite la sensación de dinamismo y espacio infinito.
Esta obra es una meditación de Malevich acerca del espíritu
y la infinitud.