.
¿Hay un símbolo universal para la paz?

¿Cómo se expresa una idea que tiene tantas formas de decirse y escribirse como idiomas hay en el mundo? La única manera de comunicar el valor universal de la paz, a la mayoría de los que vivimos en este planeta, es en lenguaje simbólico. Es decir, a través de un símbolo que pueda ser "leído" por el mayor número de personas posibles. Un símbolo es una imagen (objeto, animal o persona) que se usa para decir una idea sin usar una escritura o idioma específicos. En el arte es muy común el uso de símbolos: por ejemplo la justicia se representa como una mujer con los ojos vendados y una balanza en la mano; el amor se representa con un corazón o un angelito (cupido) lanzando flechas; la fortaleza se representa con una mujer portando una espada; una serpiente que se muerde la cola simboliza la eternidad, etcétera. También la paz tiene sus propios símbolos.


La paloma de la paz, el símbolo más conocido

La paloma es el símbolo más conocido y difundido de la paz. La encontramos en logotipos, pancartas, manifiestos y en convenciones internacionales de paz en todo el mundo. Diferencias de raza, cultura y de religión no son obstáculo para que personas de todos los continentes y mentalidades se unan bajo el símbolo de la paloma blanca. Este animal ha simbolizado el amor y la paz desde tiempos remotos. En la antigua Grecia, Afrodita, la diosa del amor, tenía una paloma como mascota. Siglos más tarde los cristianos la usaron para simbolizar al Espíritu Santo, que guía al ser humano a la paz con Dios. Asimismo, la tradición cristiana aportó la imagen completa de la paloma de la paz, aquella que carga una rama de olivo.

La paloma con una rama de olivo en el pico tiene un componente religioso cristiano muy claro. Este símbolo tiene su origen en el relato bíblico del Diluvio Universal, relatado en el Génesis. Según la Biblia, al principio de los tiempos, la maldad de los hombres provocó la ira de Dios, quien decidió exterminar casi toda la vida sobre la tierra, con la excepción de la familia de Noé, que mostraba fidelidad a Él, y una pareja de cada animal puro. Dios advirtió a Noé que construyera un arca para preservar de la destrucción a su familia y a los animales. Entonces Dios hizo llover tan intensamente sobre la Tierra que quedaron cubiertas todas las montañas y murieron todos los animales y los seres humanos que no estaban en el arca de Noé. Después de cuarenta días, Noé abrió una ventana del arca y soltó una paloma para ver si las aguas habían bajado en la superficie de la tierra. La paloma, como no encontró donde posarse, volvió al arca pues todavía las aguas cubrían la tierra. Noé esperó siete días más y de nuevo soltó a la paloma fuera del arca. La paloma volvió al atardecer, trayendo en su pico una rama verde de olivo. Con ello, Noé se dio cuenta que las aguas habían bajado en la superficie de la tierra y que Dios permitía que su familia y los animales se salvaran. Así se convirtió la paloma en símbolo de la paz entre Dios y los hombres y la rama de olivo en símbolo de la esperanza que se encuentra al confiar en Dios.

El uso de este símbolo de paz se intensificó sobre todo en el siglo XX. Uno de los mayores responsables de que la paloma con una rama de olivo se reconozca como símbolo de paz fue el artista Pablo Picasso, quien hizo una serie de dibujos de palomas. Una de ellos sirvió para un cartel del Congreso Mundial por la Paz en 1949, después de la Segunda Guerra Mundial.


 

Índice del texto: 1 2 3 4 5