
La hermandad del Espíritu Santo de los congos de Villa Mella es una festividad religiosa musical y
dancística que se presenta en funerales de la comunidad y el día del Espíritu Santo. La hermandad está compuesta de músicos que tocan instrumentos llamados congos. Los congos, que se atribuyen al Espíritu Santo, son tambores de mano. Hoy en día, la hermandad está abierta a hombres y mujeres, sin distinción alguna de sexo ni de origen étnico. Ésta se fundó en el siglo XVI por esclavos africanos y gente de orígenes distintos.
Por razones históricas, esta agrupación comprende un elemento importante en la identidad cultural de toda la región. En el festival del Espíritu Santo que se celebra en Pentecostés, hay una serie de rezos y cantos acompañados por la música de los congos y una procesión que lleva la paloma que representa al Espíritu Santo.
La hermandad también celebra ritos funerarios: los congos acompañan la procesión hacia el cementerio en el noveno día del luto. Las oraciones se dicen frente a una especie de cruz donde se coloca una muñeca que representa la enfermedad. Tres años después de la muerte, se realiza la ceremonia denominada Banko, donde se prepara la misma ofrenda con la muñeca simulada con una hoja, la cual se retira y se convierte en un ancestro. En esta ocasión, todos los invitados bailan al ritmo de la música de los congos.