El poder del Guernica

Con el Guernica, Pablo Picasso no sólo transformó la destrucción bélica de un pueblo del norte de España en un asunto de la incumbencia de la humanidad entera, sino que convirtió esta tragedia en un símbolo moderno del horror de la guerra. Al mismo tiempo esta imagen artística se volvió uno de los medios visuales más eficaces para transmitir un mensaje de paz. Tal es la capacidad del Guernica de transmitir al espectador simultáneamente el sentimiento de tragedia ante la guerra y de necesidad de paz, que se colocó una réplica de este cuadro monumental en las oficinas generales de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, como insignia de la misión de esta organización. Simbólicamente, mientras el gobierno estadounidense se prepara para declarar la guerra a Irak, la réplica del Guernica en la sede de la ONU fue cubierta. Este acto de censura es significativo: habla del capacidad del arte para confrontar e incomodar a los detentadores de un discurso belicista.

 

Fuentes:
Ramírez, Juan Antonio: Guernica. La historia y el mito, en proceso. Madrid, Electa, 1999.

Guernica 50 años: una ciudad, un cuadro. México, Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, 1987.

López, Santiago Sebastián: El Guernica y otras obras de Picasso. Contextos iconográficos. Murcia, Universidad de Murcia / Departamento de historia del arte, 1984.


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