Entre
1936 y 1939 España vivió una de las guerras civiles
más sangrientas del siglo XX, en la cual murieron cerca de
un millón de personas. Esta guerra tuvo su origen en la rebelión
que organizó el general Francisco Franco y sus huestes nacionalistas
(entre ellas buena parte del ejército) en contra del gobierno
electo del Frente Popular, de filiación comunista. La lucha
de los dos bandos -nacionalistas contra republicanos- involucró
a otros países. Los estados fascistas de Alemania e Italia
brindaron ayuda a Franco y la Unión Soviética, otros
países (como México), organizaciones e individuos de
convicciones socialistas apoyaron a la facción republicana.
Una
de las historias más dramáticas y vergonzosas de la
guerra fue la ayuda militar que brindó la Alemania de Hitler
al general Franco para someter a los vascos, uno de los grupos étnicos
de España que se oponía a los nacionalistas. El 27 de
abril de 1937 la Legión Cóndor alemana, grupo que reunía
a los mejores aviadores y máquinas de guerra alemanes, bombardeó
Guernica: una población situada en la provincia de Vizcaya,
en el país Vasco, y capital cultural e histórica del
pueblo vasco. El bombardeo de esta ciudad, indefensa y muy alejada
del frente, duró poco más de tres horas, durante las
cuales una poderosa flota de aviones alemanes no cesó de descargar
bombas de 500 kilos además de una cantidad superior a tres
mil proyectiles incendiarios de aluminio. Mientras tanto los cazas
volaban rasantes desde el centro de la población para ametrallar
a los civiles que se refugiaban en los campos. Toda Guernica ardió
en llamas, excepto la histórica Casa de Juntas, donde solía
reunirse el parlamento vasco y se resguardaban los archivos de este
pueblo.
En el bombardeo
de Guernica murieron más de mil 500 personas: sobre todo ancianos,
mujeres y niños. Se considera que esta acción militar
fue la primera gran masacre de civiles de la época contemporánea
que dio inicio al concepto de "guerra moderna". Es decir
cuando la acción bélica no se centra en blancos militares,
sino que tiene como objetivo desmoralizar a la población civil.
El ataque de Guernica no se justificaba militarmente, se hizo para
debilitar la resistencia moral y psicológica de los vascos
a las fuerzas nacionalistas de Franco. La crueldad de ese bombardeo
fue reconocido al instante por la prensa internacional, que publicó
numerosas crónicas y fotografías de la matanza.


ÍNDICE