Agua

El complejo sistema de aguas subterráneas que circula por el valle de Cuatro Ciénegas, es uno de los fenómenos más interesantes del lugar. No se sabe bien a bien de dónde proviene toda esa agua, ni la estructura de conexiones entre las pozas, ciénegas, ríos y lagunas. Parece que hay una fuente de agua común o una red subterránea de conductos donde el agua se mezcla antes de salir por los manantiales y áreas inundadas.

En el valle hay más de 200 pozas, la mayoría de ellas de agua cristalina, que forman una gigantesca cadena de vasos interconectados. Sus diámetros van desde menos de un metro hasta más de cien, mientras que la profundidades van desde 50 centímetros hasta 18 metros. La luz solar penetra hasta el fondo y el color de las pozas varía según la profundidad, la química del agua y el tipo de piso.

Las que tienen un alto porcentaje de vida orgánica se ven más oscuras. Una de las pozas más hermosas es la Poza Azul, de color azul turquesa. Algunas de estas pozas son termales y, para protegerlas, en la mayoría de ellas no está permitido nadar. Sólo es posible darse un chapuzón en las pozas convertidas en balnearios como Los Mezquites, La Playita y La Becerra.

 

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