El conflicto por las cuotas de agua entre México y Estados Unidos trajo resultados. El más importante para México ha sido el anuncio de la Comisión Nacional del Agua: un plan de inversión para el desarrollo tecnológico en distritos de riego y en infraestructura hidráulica para el norte del país. El propósito es doble: el ahorro del líquido vital y, con ello, la posibilidad de saldar el adeudo de agua que se tiene con Estados Unidos.

   

Parte del Río Bravo en la zona mexicana

 

En los días que se ha mantenido dicho debate, los mexicanos hemos podido constatar, con un conflicto real, la importancia que tiene la preservación de los ríos en buen estado, tanto para el consumo humano como para el desarrollo económico de nuestro país. Aunado a ello nos encontramos con un punto álgido en la relación México-Estados Unidos, que se había mantenido al margen de la opinión pública: la transferencia de agua entre ambos países con base en un tratado firmado en1944. El gobierno de Bush ha puesto especial énfasis en este punto y ha exigido al presidente Fox en cada una de las reuniones que han sostenido —en San Cristóbal, en febrero de 2001; y en Monterrey, en marzo de 2002— cubrir el adeudo de agua que nuestro país tiene con la Unión Americana. Sorprende, sin embargo, la disposición favorable por resolver el problema por parte del presidente Vicente Fox, sin tomar en cuenta las voces que se levantan en contra de la exigencia norteamericana, sobre todo las de los Estados del norte, dadas las condiciones de sequía que los afectan desde varios años atrás.

Sequía en los Estados del norte del país