Ciudad sagrada de Caral


cuna de la civilización andina

     
     
     

 

 

¿Cómo vivían?

Caral-Supe fue una sociedad jerarquizada cuya clase gobernante basó su poder en la religión y el comercio. La ciudad sagrada de Caral debió ser el centro de poder religioso, comercial y administrativo de esta cultura.

Los habitantes tuvieron acceso a los recursos de una amplia variedad de espacios geográficos como el valle, el río, las lomas, los bosques y los montes ribereños. Además de los productos alimenticios, aprovecharon el algodón nativo para el desarrollo de una manufactura que les redituó beneficios en el intercambio comercial, es decir, excedentes económicos.

Entre los vestigios arqueológicos se han encontrado redes para pescar, herramientas de piedra como hachas, puntas de lanzas, cestos tejidos con fibras de junco y totora, restos de sacrificios humanos rituales, plantas curativas como el sauce, hojas de coca, instrumentos musicales y estatuillas antropomorfas, entre otras distintos productos y objetos que evidencian la intensa actividad comercial de los señores de esta ciudad.

 

Una economía generadora de excedentes, especialización en el trabajo, avances tecnológicos y artísticos, permitieron el establecimiento y perpetuación en el poder de una poderosa clase gobernante. Fue así como se establecieron vínculos comerciales y duraderos con otros asentamientos contemporáneos a la ciudad sagrada de Caral, como Chupacigarro (con una pirámide mayor similar a la de Caral), Lurihuasi, Miraya, La Galgada y la legendaria Kotosh, este último emplazamiento dotado con un templo principal y unas manos cruzadas hechas de barro cocido en el altar, y que por mucho tiempo fue considerado la evidencia más antigua de civilización en la zona.

La ubicación de Caral-Supe fue primordial para el establecimiento y control de redes comerciales que llegaron hasta el actual territorio de Ecuador. Productos de la costa, sierra y selva pasaron por su ciudad capital, la más antigua hasta ahora conocida, y que sentó las bases y las formas del posterior desarrollo de la civilización en toda la región.

El Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe es una institución que depende del Instituto Nacional de Cultura del Perú y tiene una página donde puedes encontrar una reconstrucción virtual de los edificios hallados.

 

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