La Cuaresma
     
     
     

 

¿Por qué cuarenta días?

 

  Desde la perspectiva de la doctrina cristiana, la Cuaresma conmemora los 40 días y las 40 noches que Jesucristo pasó en el desierto antes de empezar a predicar, y en los que el Diablo lo tentó, pero sin tener éxito.

Aunque ésta es la razón que explica la duración de esta celebración, el número cuarenta tiene también otras connotaciones relacionadas con otros eventos tanto religiosos como seculares. En el Antiguo Testamento se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, así como de los cuarenta días que pasaron los profetas Moisés y Elías en la montaña. Por su parte, la tradición musulmana señala que el alma del difunto debe esperar cuarenta días para ser juzgada y llegar al paraíso. Sólo a partir de entonces los familiares pueden visitar el sepulcro.

Con respecto a las referencias seculares, cuarenta es el número de días que se asocian con el tiempo para prevenir el contagio de enfermedades y para la regeneración de los tejidos después del parto, de ahí la palabra cuarentena.

En definitiva, el 40 aparece como un referente en diversas manifestaciones culturales relativas a la medición del tiempo y, en particular, a ciertas fiestas de carácter religioso, como muestra el cuadro siguiente:

 

40 días

Fecha

Celebración

Después de Navidad

2 de febrero

La Candelaria

Antes del domingo de Pascua

Variable

Miércoles de ceniza

Después del sábado de gloria

Variable

La Ascensión de Cristo

Después del equinoccio de otoño

1 de noviembre

Día de todos los Santos

Fuente: www.cervantesvirtual.com/historia/TH/40días.html