Entre el viejo y el nuevo mundo
El
compositor Rodolfo Halffter nació en Madrid en 1900 y vivió
en México desde 1939 hasta su muerte en 1987. Recibió
dos de las distinciones máximas de cada país: el
Premio Nacional de Artes y Letras (México, 1976) y el Premio
Nacional de Música (España, 1985). Aunque fue en
gran medida autodidacta, recibió asesoría de Manuel
de Falla y fundó con otros siete músicos el Grupo
de Madrid o la Generación Musical del 27. En 1939, al terminar
la guerra civil española, se exilió en México
y se naturalizó mexicano un año después.
A su llegada al nuevo continente, Halffter era ya un compositor
maduro y participó de manera importante en la vida musical
de México. Se afilió y apoyó incondicionalmente
al grupo nacionalista encabezado por Carlos
Chávez. Sin embargo, el músico hispanomexicano
afirmó en 1960, casi treinta años antes de su muerte:
A
pesar de que he compuesto en México la parte sustancial
de mi obra, de que, desde mi llegada a este país en 1939
hasta la hora presente, he mantenido, y mantengo, estrechas
relaciones de amistad con las figuras principales de la vida
musical mexicana y de que -lo admito sin reservas- la influencia
que ha ejercido sobre mi ánimo el ambiente de mi patria
de adopción ha sido muy grande, me he abstenido de realizar
cualquier intento de "mexicanizar" mi lenguaje musical.
Aparte
de sus composiciones, Rodolfo Halffter contribuyó a la
cultura mexicana con otros aspectos de su vida profesional. Por
ejemplo, junto con Anna Sokolov, alumna de Martha
Graham, fundó en 1939 la compañía de
danza La paloma azul, que tuvo gran importancia en el desarrollo
de este arte en México. Dicha compañía representó,
entre otras obras, El
renacuajo paseador,
de Silvestre Revueltas, estrenado trágicamente la noche
de 1940 en que Revueltas agonizaba. Además, casi desde
su llegada a México se integró al cuerpo de maestros
de la Escuela Nocturna de Música y posteriormente al del
Conservatorio Nacional. En sus casi treinta años de docencia,
tuvo alumnos como Luis Herrera de la Fuente, Eduardo Mata, Mario
Lavista y Arturo Márquez. El compositor hispanomexicano
escribió regularmente en el periódico El Universal
Gráfico y fue editor y miembro fundador de la revista
Nuestra Música junto con Chávez y otros músicos
mexicanos y españoles. También estuvo al frente
de Ediciones Mexicanas de Música -casa dedicada a la publicación
de música mexicana- desde su fundación en 1946 hasta
1987.

Rodolfo
Halffter
Marinero en tierra
El
español Rafael Alberti (1902-1999), miembro de la Generación
Literaria del 27, escribió y publicó su primer libro
en 1924, Marinero en tierra, y por él obtuvo al
año siguiente el Premio Nacional de Literatura. Los poemas
del libro hablan de la añoranza por el mar y están
escritos a la manera de las canciones populares españolas.
Rodolfo Halffter escribió la música para cinco de
los poemas de Marinero en tierra en 1925, aunque el estreno
del ciclo completo se dio hasta 1961. La música es inconfundiblemente
española.
La
primera canción de Marinero en tierra, Op. 27 de
Halffter comienza:
¡Qué
altos
los
balcones de mi casa
Pero no se ve la mar.
La
tercera canción inicia con una introducción de piano
y luego el texto dice:
Siempre
que sueño las playas,
las sueño solas mi vida
Después
hay otra
sección de piano solo parecida a la introducción,
pero más elaborada y más extensa.
Al
principio de la quinta canción hay una
sección de piano solo que recuerda a la parte instrumental
mencionada de la tercera canción. Después, la letra
dice:
Gimiendo
por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay
mi blusa marinera!