Feminismo
libertador de hombres
En conclusión,
hay que tener en cuenta que los hombres en lo individual están haciendo
lo mejor posible para ser buenos padres, esposos o compañeros; sin
embargo, la manera en que se les enseñó a ser hombres les dificulta
mucho el camino. Por eso, por una parte, están reticentes al cambio,
pues las demandas de la masculinidad tradicional los han dejado sintiéndose
inseguros, devaluados, incompletos e inferiores. Entonces si pierden
su noción de la masculinidad lo pierden todo. No tienen de dónde agarrarse;
por otra parte, están desesperados por encontrar maneras de ser mejores
padres, compañeros, esposos y amigos entre ellos. Por eso sugiero
no retar a los hombres en lo individual, sino confrontar a la masculinidad
en general, para permitirles vivir animados por el amor, la compasión,
la crianza de los hijos y por mejores relaciones de pareja.
Un autor
escribió en 1917 que el feminismo hará por primera vez libre a los
hombres porque representa un reto para las definiciones tradicionales
de la masculinidad. Nos ofrece un proyecto para llegar a transformarla.
El ejemplo está frente a nosotros en el movimiento de las mujeres
y en el movimiento lésbico gay.