Las
preguntas para interrogar al texto —que se establecen antes
de la lectura— están relacionadas con las predicciones,
hipótesis o anticipaciones. Ellas permiten aplicar los
conocimientos previos y reconocer lo que se sabe y se desconoce
en torno al contenido y elementos textuales.

En
el proceso de lectura las predicciones, hipótesis o anticipaciones
deben ser verificadas o sustituidas por otras. Al verificarlas
o sustituirlas la información que aporta el texto se integra
a los conocimientos del lector al tiempo que se va dando la comprensión.
Conforme
se lee, se hace necesario comprobar, preguntándose a uno
mismo si se comprende el texto. Si surgen dudas es necesario regresar
y releer hasta resolver el problema.