Iguales aunque diferentes
No es lo mismo decir que todos los seres humanos somos iguales a decir que los seres humanos, con nuestras múltiples diferencias, tenemos los mismos derechos; a esto último se refiere la igualdad. Por el pasado y el presente, por la experiencia, por el modo de pensar, de sentir, por nuestros deseos, el lugar en el que vivimos, por la familia que tenemos y por la forma personal de entender la vida, cada ser humano es único e irrepetible. La intención de la igualdad como valor de la democracia es propiciar una convivencia respetuosa de las diferencias entre las personas, que no dé lugar a la exclusión y la discriminación. 
¿Sabías que…
La Constitución Política de México establece la igualdad de los mexicanos ante la ley sin importar el lugar donde vivimos, cuáles son nuestras costumbres y preferencias, así como nuestra condición económica, género o edad.
¿Tratarse como hermanos?
La fraternidad como valor para la democracia consiste en lograr que las personas trabajen en conjunto para buscar las soluciones adecuadas a los conflictos que les agobian, para satisfacer sus necesidades colectivas y para llegar a acuerdos a través del diálogo.
La libertad, la igualdad y la fraternidad son valores que se necesitan entre sí para poder ser. Detente un momento y piensa un poquito en tu vida y en la forma en que te relacionas con los demás miembros de tu familia, con tus amigos y con tus compañeros y maestros en la escuela. ¿Crees que en esas relaciones están presentes estos valores? Si no es así, ¿qué se te ocurre que puedes hacer para integrarlos?