Texto: Ramón Cordero G.
Diseño gráfico: Sergio Ricaño
Fernando
Savater es un filósofo español con la rara, pero conveniente virtud de escribir
para ser entendido por todos. Su libro El valor de educar tendría que ser
uno de los ejemplares que cualquier maestro o maestra debería tener a la mano,
si se diera el caso de que luego de naufragar se viera en la obligación de permanecer
por algunos meses o años en una isla desierta.
Para
seguir con el supuesto naufragio, es posible que una primera lectura causara la
más agradable de las sorpresas. Sencillez, claridad, buen juicio y un fino, finísimo
y agudo sentido del humor son la divisa de este estudioso.
Más
allá de una lectura fluida de la obra, en la que se reflexiona sobre la reproducción
de los saberes colectivos, las dificultades, las certezas y las incertidumbres
que coexisten con el acto educativo, quien la lee encuentra respuesta a las propias
dudas, soporte a los argumentos intuidos, defensa inteligente del quehacer cotidiano
de quien dedica su vida a la enseñanza.
El
o la maestra abandonados en la isla tropical, pero convenientemente equipados
con El valor de educar, estarían acompañados por alguien que cuestiona y diseca
las ideas prejuiciosas y carentes de fundamento que se tienen sobre la educación.
Asimismo, estarían en posibilidad de ver cómo saca a flote esas reflexiones que,
sobre el oficio de enseñar, debieron haber sido hechas antes y siempre, pero que
por una causa u otra han quedado pendientes.

Savater
no pretende suplantar al maestro, se asume en todo caso como "maestro de segunda".
Sin reclamar para sí un papel protagónico, comparte los compromisos de la tarea
que va siendo hecha, no en las aulas, sino a través de los libros. Lo que sí hace,
es ponerse en el mismo bando de quienes tienen a su cargo la construcción de los
hombres y mujeres de nuestro tiempo.
La
lectura de El valor de educar tiene varias recompensas: una de ellas, quizá
la más importante, es ganar para profesores y profesoras una visión optimista,
entusiasta, apreciable y esperanzada de su propia faena diaria.
No
hay duda de que el maestro o la maestra, luego de un rescate que le permitiera
volver finalmente a la tierra firme del aula, podría ejercer su oficio con mayor
convicción, satisfacción y compromiso. Un doble rescate, como persona y como profesional
de la educación.
El
valor de educar no es un libro escrito para un amplio público en el que puede
incluirse al magisterio. No, es mucho más que eso. Es un volumen escrito para
todos los profesores y profesoras, que también puede ser leído por otras personas.
Esta es una obra hecha a la medida de todos.
Saliendo
de sus terrenos familiares y seguros, la ética y la filosofía, Savater -por encargo
del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación- se dio a la tarea de escribirle
al magisterio nacional. Acertado encargo éste que se le ha hecho a Fernando Savater,
quien ya había acercado la ética y la filosofía a los jóvenes, mediante sendos
libros igualmente gratos: Ética para Amador y Política para Amador. Escritos para
Amador Savater, hijo del escritor, y compartidos generosamente con el resto de
los jóvenes.
Ver comentarios
El
valor de educar Fernando Savater Colección: Diez para los maestros Instituto de
Estudios Educativos y Sindicales de América Sindicato Nacional de Trabajadores
de la Educación México, 1997
http://personal1.iddeo.es/lbouza/savater.htm
http://personales.mundivia.es/lbouza/savater2.htm
http://www.cop.es/delegaci/madrid/pspolitica/Savater.htm
http://www.unesco.org/courier/2001_07/sp/dires.htm
http://www.upc.edu.pe/home/upc/savater