Doctor René Beauroyre e Hijar (Médico Neuropediatra).....

 

El papel del maestro es ayudar a los padres en la identificación temprana de un problema para solucionarlo de una manera positiva para el niño.


Es conveniente que los padres de familia y los integrantes de cada escuela, así como los maestros y las autoridades, estén preparados de una manera preventiva para saber cómo actuar, en caso de que se presente un alumno con este tipo de alteración.



Niño que presenta períodos de ausencia y/o crisis convulsivas, debidos a impulsos eléctricos desordenados de las neuronas cerebrales.


Ausencia: Niño que en ocasiones se queda como ausente, es decir, hay una súbita y brevísima interrupción de la conciencia de 5 a 30 segundos aproximadamente. El niño permanece inmóvil con la mirada fija y perdida, se le caen de la mano los objetos y los maestros reportan que es muy distraído, no aprende. En ocasiones la ausencia puede pasar inadvertida por el adulto, por lo que debe observarse más detenidamente.

Crisis generalizadas: El niño que presenta diversas manifestaciones o automatismos motores, como movimientos de los párpados, desviaciones oculares, degluciones, frotarse la cara, ponerse o emitir palabras o frases automáticas, sin tener conciencia de ello.

El niño que presenta contracciones irregulares que afectan un sector del cuerpo, un brazo, los dedos, los labios, el párpado, etcétera o una desviación conjugada de los ojos y la cabeza hacia un lado, generalmente si tiene conciencia y se da cuenta de ello. El niño sufre de crisis convulsivas generalizadas: pérdida de la conciencia (como de rayo), caída a tierra, contracciones en todo el cuerpo, con o sin mordida de la lengua, los ojos en blanco, dificultad para respirar. Todo esto dura no más de tres minutos, después deja de convulsionar, respiración normal, regresa en conciencia con o sin cansancio o sueño.

Ver comentarios


 

Índice del texto: 1 2 3 comentarios