(Toda
actividad -convenientemente planeada y dirigida- es potencialmente
una experiencia de aprendizaje, lo cual no es de despreciar. No
se trata de que haya un software que se ajuste a todos y cada
uno de los contenidos escolares: en todo caso habrá que planear
el trabajo y detectar en qué tema o contenido puede ser de utilidad
el uso de la computadora. Por otro lado, es difícil creer que
ningún software pueda aportar algo útil. Hay miles y miles de
programas que pueden ofrecer todo tipo de elementos. Inclusive
muchos de ellos pueden ser adaptados o modificados.)