(Forzar
la entrada de la computadora en cualquier actividad educativa
resulta absurdo. La educación no gira en torno a las herramientas:
de igual manera sería absurdo planear las actividades de la escuela
en función del pizarrón.
No sobra repetir que el punto medular está en detectar necesidades,
saber qué requiero para trabajar de la mejor manera. Si la computadora
me puede ser útil, la uso; si no lo es o tengo mejores formas
de resolver los problemas que se me presentan en el trabajo, para
qué me complico la vida. La computadora en la escuela debe ser
una ayuda, nunca un problema más)