''Hércules'', Antoine Bourdelle

Los europeos vivieron las primeras décadas del siglo XX''La modelo del escultor'',  Mario Sironi en medio de una sensación de crisis, pesimismo y transformación radical de la vida. Las progresivas industrialización y urbanización, la caída de monarquías centenarias tras la Primera Guerra Mundial (1914-1917), las rivalidades nacionales, los aires de revolución social, la intolerancia racial, la muerte masiva provocada por la nueva tecnología bélica y, en fin, la desintegración del mundo europeo como se conocía hasta entonces, marcaron a esta época con el signo de la inestabilidad.

Así, no es extraño que esta crisis se acompañara de una nostalgia por la calma de "otros tiempos" y por la necesidad de una "vuelta al orden". En el arte, entre 1905 y 1930, la búsqueda de un lugar firme llevó a algunos artistas vanguardistas a estudiar y explorar la tradición del arte clásico grecolatino, que asociaban con palabras como "estructura", "pureza", armonía", ''La incertidumbre del poeta'', Giorgio de Chirico"orden", "estabilidad", "serenidad".

El clasicismo vanguardista no imitó las formas de la antigüedad pues, por el contrario, fue muy variado e innovador. El eje central sobre el que giraban las propuestas artísticas fue el énfasis en la estructura interna de la forma. El tema, el color, la composición, eran secundarios frente a la "belleza del volúmen". Para estos artistas, la "verdadera" tradición clásica se expresaba en la solidez y en la armonía de un cuerpo o un objeto estructurado racionalmente, a partir de la geometria. Así, por ejemplo, la figura humana se componía de cilindros (extremidades), esferas (cabeza, pechos) y rectángulos (torso).''Desnudo'', Amadeo Modigliani

Los países de tradición latina fueron los principales focos del clasicisimo vanguardista. En iItalia, el grupo del Novecento (1922-1925) buscó la inspiración en las "fuente más puras" de su pasado artístico, como el arte etrusco. En Cataluña, España, el movimiento Noucentista (1906-1911) encontró su identidad local en las ruinas romanas de su región. Y en Francia se acudió a las obras griegas arcáicas. Entre los artistas que exploraron el nuevo clasicismo están Pablo Picasso, Juan Gris, Henri Matisse, André Derain, Fernand Léger, Jean Metzinger y el escultor Aristide Maillol, los italianos Giorgio de Chirico, Mario Sironi, Ubaldo Oppi, Achille Funi, Arturo Martini y Mario Marini, y los catalanes Josep de Togores, Enric Casanovas y Manolo.

Si quieres ver obras de algunos de estos artistas visita la Galería del clasicismo vanguardista.

''Las tres ninfas'', Arístide Maillol