"Todos somo griegos", dijo
alguna vez un estudioso de la cultura griega, "Nuestras leyes, literatura,
religión y artes tienen sus raíces en Grecia". Y, en
términos
generales, esta afirmación es cierta. La cultura griega clásica es el
modelo de perfección que la civilización occidental ha reconocido durante
varios siglos de su historia.
El periodo clásico de la Grecia antigua se ubica temporalmente
en el siglo V antes de N.E.. La ciudad de Atenas fue el foco difusor
de la cultura griega y su esplendor se dio durante los 30 años en que
estuvo bajo la dirección de Pericles, soldado, orador y hombre de Estado.
Uno de los rasgos que definene esta época es que se intentó, en todos
los ámbitos, llevar a la práctica las ideas rectoras de la filosofía
que moldeó su cultura en general, estas son: humanismo, idealismo y
racionalismo.
El humanismo griego exalta al hombre como "medida
de todas las cosas". El hombre se concebía como la máxima de las creaciones
y su capacidad para razonar como la mejor de sus cualidades. El filósofo
Anaxágoras pensaba que el universo era regido por una mente suprema
que impuso el orden al caos de la naturaleza y que el hombre por el
pensamiento, de manera semejante, podría imponer el orden en los asuntos
humanos. "El mundo está lleno de maravillas - cantaba Sófocles- pero
nada es tan maravilloso como el propio hombre". Así, los griegos construían
monumentos para honrar a sus dioses, para conmemorar victorias, para
registrar ritos religiosos, pero lo que siempre representaban era el
hombre.
La fé en la razón humana dio lugar al racionalismo.
La idea de que el hombre podía "ordenar el mundo" los llevó a buscar
en sus creaciones un orden que podía ser captado por la mente a través
de los sentidos. Los principios básicos de este plan racional fueron
la simetría, la proporción y la unidad basada en la interrelación de
las partes entre sí y con el todo. Por ello, concibieron a las artes
como hermanas.
La
arquitectura, para ser completa, debía depender de la escultura y la
pintura para ornato; la escultura y la pintura debían buscar los medios
arquitectónicos adecuados y convenientes. Las virtudes de equilibrio,
claridad y sencillez se fijaron como norma de excelencia. Así, si debían
imponer un orden sobre cualquier masa de material en bruto, como la
roca o la arcilla en su estado natural, en el proceso de darles forma,
buscaban el equilibrio y la armonía.
En relación íntima con el racionalismo surgió el idealismo,
que dominó al arte griego. El idealismo buscaba representar al mundo
como lo concebía la mente, no como lo captaba el ojo. En el arte griego
las imágenes mentales se moldeaban conforme a una idea de perfección
hecha de los axiomas de Verdad, Belleza y Bondad, que conformaban el
ideal al que aspiraba el espíritu del hombre. Así, se buscaba sobrepasar
las sensaciones e imágenes transitorias para expresar lo esencial, lo
permanente. Es decir que aunque sus
representaciones partían del mundo objetivo se idealizaban conforme
a los cánones de perfección establecidos.
El arte griego -arquitectura, escultura y pintura
(en cerámica, mosaico y mural principalmente)- fue creado conforme un
ideal de perfección en la forma y en el contenido que sirvió de modelo
a otros pueblos que vivieron después de los griegos. En la época antigua,
los artistas del helenismo y del imperio romano rescataron y reelaboraron
el legado cultural griego en función de las necesidades sociales de
sus propias civilizaciones.