La pintura mural es sin duda la forma más antigua de la pintura. A lo
largo de la historia, y aún en la prehistoria, el hombre se ha expresado
de múltiples maneras en forma gráfica. En algunas cuevas de la edad
de piedra, donde los hombres vivían y encontraban refugio, podemos encontrar
pinturas murales con vivos colores que representan eventos de sus vidas
como por ejemplo la cacería: en las cuevas prehistóricas de Altamira
en España y las de Lascaux en Francia se pueden ver, en colores vivos
todavía, pinturas sobre los muros y techos que representan figuras de
hombres con lanzas y animales corriendo.
En el antiguo Egipto, en Grecia y Roma antiguas, en las construcciones
precolombinas de centro y Sudamérica, etc. podemos observar pinturas
en las paredes de templos y de las grandes construcciones, pinturas
con motivos o temas que representan algo importante de las vidas y creencias
religiosas de los antiguos pobladores del mundo. En las pirámides y
grandes templos de la antigüedad era común encontrar figuras coloreadas
que formaban parte integral de la arquitectura.
Durante la Edad Media se generalizó la pintura mural en los templos
y mansiones, en donde podemos ver escenas con figuras y paisajes u ornamentos
en las paredes, o en las bóvedas del techo para adornar una habitación.
La pintura mural llenaba paredes enteras y techos de bóvedas del interior
de los templos religiosos, así como de los castillos feudales. Durante
el Renacimiento, aún cuando una gran parte de la pintura se realizaba
ya sobre telas y madera que podían ser transportados, las grandes cúpulas
de iglesias y escalinatas, así como inmensas paredes de los palacios
y salones tenían pinturas que mostraban (eventos sociales), temas bíblicos
o batallas heróicas.
En México tuvimos un gran movimiento muralista con artistas universales
de la talla de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros
y muchos otros que se unieron a esta corriente pictórica desde la tercera
década del siglo XX.
Las principales técnicas empleadas en la pintura mural: Hay dos
técnicas fundamentales en la pintura mural: pintar sobre paredes secas
("a secco" en italiano), y pintar sobre una pared que es tratada con
ciertos materiales, que servirán de fondo a la obra, mientras la pared
se mantiene húmeda ("a fresco").

La
Nueva Democracia
David
Alfaro Siqueiros