Texto: Ramón Cordero G.
Diseño gráfico: Nora Espino

 

¿Escuchaste alguna vez que las personas apenas usamos una pequeñísima parte de la capacidad de nuestro cerebro? Uf, vaya desperdicio. Un despilfarro si las neuronas no se multiplican, y con el tiempo es más fácil ir perdiendo muchas de ellas.

    Según el doctor Carlos Cuevas García, conocedor de esto porque ha sido jefe del servicio de Neurología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI, un individuo común y corriente sólo utiliza la décima parte del potencial cerebral. 1

    ¿Te imaginas si pudiéramos aprovechar la mitad? ¿Qué tal el 90% o su totalidad? 2 Un científico como Einstein seguro habría aparecido como simple aficionado a la actividad de pensar y resolver problemas.

    Con esto surge una duda: ¿para qué nacemos entonces con un órgano que duplica en tamaño al de los chimpancés?

    Seguro no es para tenerlo de relleno en un cráneo grande desde la fábrica. No existe una respuesta clara, aunque probablemente cada célula del mismo cumple con una pequeña tarea, pero mejorable cuando varias neuronas operan en coordinación.

 

 

El caso es que estamos en condiciones de hacer gimnasia con este órgano y sin peligro de crecimiento adicional. Es algo distinto a lo hecho por los forzudos asistentes a los gimnasios, quienes intentan hacer crecer más protuberancias a sus ya chipotudos músculos. Con el entrenamiento de nuestros sesos podemos lograr un perfeccionamiento en su manera de trabajar: mejor razonamiento, más capacidad de cálculo, pensamiento más abstracto y, por supuesto, superar la capacidad de memoria.

    En las personas que sufren de alguna discapacidad tenemos ejemplo de esta buena manera de operar. La misma necesidad les hace desarrollar habilidades relacionadas con nuevas conexiones.

    Estos ejercicios son tan efectivos que los neurólogos recomiendan su práctica a las personas afectadas por algún accidente o que han sufrido daños en su encéfalo. Con tal terapia, en muchas ocasiones logran recuperar algunas de las funciones perdidas.

       La gimnasia cerebral también forma parte del tratamiento para ancianos, quienes por efecto de la edad van perdiendo la memoria o padecen enfermedades como el Alzheimer y la demencia senil. El entrenamiento logra retrasar la aparición de los síntomas.

 

 

1 Boletín de prensa N°.| 420 del 16 de agosto de 2003 del Instituto Mexicano del Seguro Social. http://www.imss.gob.mx/NR/rdonlyres/FC2B0EAF-974D-488F-B0C2-8841CACC313D/0/B420.pdf (Consultado 28/02/2007)

2 Aunque, bueno, no es del todo cierto que únicamente se use una parte. Todo es útil, pero lo interesante son las funciones más complejas, que sólo son el producto de una buena conectividad entre neuronas.