La música del códice Trujillo
Como mencionamos antes, 18 de las imágenes del códice Trujillo contienen las partituras de 20 piezas musicales. Así las estampas que van de la E. 176 a la E. 193 del tomo II del códice Trujillo corresponden a la música que recopiló el obispo Martínez Compañón en el noroeste del Perú entre 1782 y 1785. Aunque se trata de música escrita según la tradición europea, tiene elementos que provienen de distintas culturas. Por supuesto, el elemento europeo tiene mucha relevancia: desde los instrumentos hasta algunos elementos propios de la música —como la forma de manejar la armonía— tienen sus raíces en el viejo mundo. Sin embargo, tanto el elemento indígena como el afro-americano tienen también importancia notable: desde las letras hasta otros elementos intrínsecamente musicales —como el caso de muchos ritmos— se deben a las tradiciones de distintos grupos étnicos que convivían en el nuevo mundo. Así podemos decir que la música del códice Trujillo es música mestiza que —enmarcada por la tradición europea— resume elementos españoles, indígenas y afro-americanos.

Danza de los doce pares de Francia
Códice Trujillo, t. II,E. 144
Casi todas las piezas del códice Trujillo se cantaban y en la mayoría de los casos se bailaban. De las 20 piezas, 17 tienen letra para cantar, mientras que 3 son instrumentales; 14 tienen indicación de que se bailaban y —a juzgar por sus ritmos— probablemente se bailaban otras 4 más, de modo que es posible que sólo 2 piezas no fueran para bailar. Como en muchos casos de las tradiciones indígenas americanas, africanas e incluso europeas, la música supone también el canto y la danza. Así son las piezas del códice Trujillo: música, canto y danza unidos al mismo tiempo.

Danza de indios de la montaña
Códice Trujillo, t. II,E. 175
Aunque las partituras del códice Trujillo indican para cuántas voces y para qué instrumentos son, recordemos que se trata de una transcripción de música popular y que en este tipo de música lo más común es utilizar los instrumentos y las voces que haya disponibles. De cualquier manera, es importante conocer las indicaciones de las partituras.

Danza de negros
Códice Trujillo, t. II,E. 141
Como mencionamos, además de las tres piezas que son puramente instrumentales, hay catorce piezas para una sola voz, dos para dos voces y una para un coro a cuatro voces. En cuanto a los instrumentos, todas tienen bajo, la mayoría tienen violín y en una de ellas aparece el tamboril. Lo demás, que con toda seguridad había en las reuniones en que se tocaban estas piezas, no está escrito. Podemos ver en otras ilustraciones del códice Trujillo una serie de instrumentos que se utilizaban desde entonces, como guitarras, arpas, pífanos y zampoñas, que seguramente sirvieron para sonar estas piezas. Para los intérpretes actuales —como para los de antes— hay una gran libertad en cuanto a la elección de los instrumentos a utilizar. De la misma manera, hay mucha libertad en cuanto a los arreglos que se pueden hacer de la música en sí: la partitura de una pieza de música de esta índole no es una cosa acabada en sí misma, sino que es necesaria la re-creación de los intérpretes.
A continuación, escuchemos algunos ejemplos del códice Trujillo. Recuerde hacer clic en las palabras subrayadas para escuchar los fragmentos musicales en mp3.