Texto: Diana Sheinbaum
Diseño gráfico: Sergio Ricaño

Verde y gris: dos maneras distintas de despertar

María se levanta todas las mañanas y se mete rápidamente a bañar. En la regadera apenas abre el agua caliente porque le han dicho que es saludable bañarse con agua tibia y porque está consciente de que se necesita mucha energía para calentar el escaso líquido con el que se ducha todas las mañanas. Al regresar a su cuarto el sol empieza a colarse por las cortinas, así que decide abrirlas para dejarlo entrar y poder vestirse sin encender la luz. Desde hace un par de años ha dejado de usar la secadora de pelo y ahora prefiere una crema que le ayuda a peinarse. Dos minutos después está lista para desayunar.

            Para Jorge la mañana ha sido distinta. Al despertar se dio cuenta que había dejado la televisión prendida; entonces decidió aprovechar y vio un rato las noticias mientras el agua de la regadera se calentaba. Después de cinco minutos se metió a bañar: cómo disfrutaba quedarse bajo el chorro de agua tratando de recordar sus sueños. Saliendo del baño apagó la televisión y encendió su computadora para escuchar música. Se vistió al ritmo de una cumbia y bajó a desayunar.

            ¿Qué diferencias hay entre las actividades de María y Jorge? Si ambos se despiertan, se bañan y desayunan ¿existe algún aspecto que las haga diametralmente distintas?

 

Todos los días se decide hacer algo por el ambiente, ya sea bueno o malo

Las actividades que realizamos todos los días —en la casa, la escuela y el trabajo— tienen un impacto sobre el medio ambiente en el que vivimos. Así, por ejemplo, las decisiones sobre el tipo de focos que utilizamos, el tiempo que tardamos en bañarnos, el modo de transporte en el que viajamos, si reciclamos o no la basura y el papel, e incluso los electrodomésticos que usamos para cocinar, se relacionan de manera directa o indirecta con la emisión de gases de efecto invernadero que son responsables del calentamiento de nuestro planeta.

            Si bien es cierto que una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero es el resultado de las operaciones industriales sobre las que generalmente tenemos poca influencia inmediata, existe, como hemos visto, un gran número de decisiones y acciones contaminantes que están estrechamente relacionadas con nuestra vida cotidiana.

            Por esta razón, y más allá de las relevantes discusiones científicas y políticas sobre las causas y consecuencias del calentamiento global, resulta necesario informarnos sobre lo que cada uno de nosotros puede hacer para reducir estas emisiones con el fin de proteger y preservar el medio ambiente de los efectos que tiene el calentamiento global.